'Fars' informó, citando datos del Ministerio de Petróleo, que los ingresos petroleros entre el 21 de marzo y el 22 de julio alcanzaron cerca del 99% del valor previsto en el presupuesto para ese periodo.
Mientras siguen haciéndose sentir las consecuencias de la guerra, las sanciones y el bloqueo estadounidense sobre la economía iraní, Teherán ha anunciado que ha logrado unos ingresos petroleros que se acercan a los objetivos fijados en su presupuesto, pese a las perturbaciones que han afectado a las exportaciones de crudo y al comercio por mar.
El medio semioficial iraní 'Fars' informó el sábado de que Irán ha transferido 7.500 millones de dólares (unos 6.400 millones de euros) procedentes de los ingresos por ventas de petróleo al banco central durante los cuatro primeros meses del actual año iraní.
Según los datos del ministerio de Petróleo citados por la agencia, los ingresos petroleros obtenidos entre el 21 de marzo y el 22 de julio alcanzaron en torno al 99% del valor previsto en el presupuesto para ese periodo.
'Fars' añadió que los fondos transferidos bastan para cubrir los gastos del Gobierno en moneda extranjera durante el periodo comprendido entre julio y diciembre.
Siguen pesando las consecuencias del bloqueo naval que Estados Unidos impone a Irán sobre sus exportaciones de petróleo y su comercio marítimo, mientras el estrecho de Ormuz sigue siendo motivo de disputa entre Washington y Teherán.
Durante la guerra, la República Islámica impuso restricciones al tráfico a través del estrecho, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo para el transporte de energía, mientras que Estados Unidos reclama su reapertura a la navegación libre y sin restricciones.
Un memorando de entendimiento firmado en junio con el objetivo de poner fin a la guerra contra Irán incluía entre sus principales disposiciones el levantamiento del bloqueo naval y la reapertura del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, las negociaciones destinadas a allanar el camino hacia un acuerdo definitivo se han estancado, en medio de discrepancias sobre las garantías de seguridad y la libertad de navegación a través del estrecho.
Responsables iraníes han afirmado que Teherán no reabrirá por completo el paso marítimo antes de que Washington cumpla sus compromisos en virtud del memorando de entendimiento, incluido el fin del bloqueo, la liberación de los activos iraníes congelados y el levantamiento de las sanciones.
Pezeshkian admite que las sanciones afectan a la economía
El presidente iraní Masud Pezeshkian reconoció el impacto de las medidas estadounidenses en la economía de su país.
Pezeshkian declaró en una entrevista con la televisión pública: "Algunos dicen que las sanciones no tienen absolutamente ningún efecto, y de verdad no sé qué decir a esas personas. Estamos en guerra y debemos aceptar estas condiciones que impone la guerra".
En paralelo a las presiones económicas, el gobernador de Teherán, Mohamad Sadeq Matamedián, habló de unas condiciones que calificó de excepcionales a las que se enfrenta el país como consecuencia de la guerra, el bloqueo y las sanciones.
Matamedián afirmó el sábado, en un programa de televisión, que el bloqueo naval ha colocado a Irán ante "unas circunstancias muy excepcionales y singulares" para gestionar los asuntos del país, coincidiendo con el endurecimiento de las sanciones y los ataques contra la infraestructura.
Añadió que instalaciones de infraestructura en todo el país, especialmente en la capital, han sido objeto de ataques durante la guerra, y señaló que Teherán se encontraba entre las zonas donde se concentraron los bombardeos estadounidenses e israelíes.
Precisó que más de 1.200 instalaciones de la infraestructura eléctrica en la provincia de Teherán fueron atacadas, y añadió que las autoridades consiguieron restablecer los servicios en un plazo breve.
Las instalaciones de la red de agua también sufrieron daños antes de ser reparadas rápidamente, mientras que, según el responsable iraní, se vieron afectadas asimismo las infraestructuras de telecomunicaciones y gas.
Matamedián indicó que el peso de las sanciones sobre Irán se ha incrementado durante la guerra que Washington y Tel Aviv lanzaron contra Teherán el 28 de febrero, con ataques dirigidos contra emplazamientos militares, instalaciones nucleares e infraestructuras en todo el país.
Irán respondió lanzando misiles y aviones no tripulados contra Israel y contra instalaciones militares en la región.
Unas 400 embarcaciones y casi 6.000 marinos siguen atrapados en el golfo Pérsico
La Organización Marítima Internacional ha advertido de que la navegación en el golfo sigue viéndose alterada.
Según informó el portal 'Middle East Eye', el secretario general de la organización, Arsenio Dominguez, declaró el viernes que hasta 400 barcos y cerca de 6.000 miembros de sus tripulaciones siguen atrapados en el golfo, seis meses después del inicio del conflicto.
Explicó que algunas embarcaciones y sus tripulaciones han logrado abandonar el golfo, pero hasta 400 barcos no han podido salir con seguridad desde el estallido de la guerra.
Dominguez advirtió de que la alteración de las cadenas de suministro de combustible y fertilizantes tendrá "graves consecuencias" para las sociedades y las economías de todo el mundo, en un contexto de crisis que amenaza con mantener sometidas a una presión creciente tanto la navegación como el suministro de energía.