La segunda mayor cervecera del mundo acelera los recortes de costes ante la caída de la demanda en sus principales mercados y la próxima salida de su consejero delegado.
La cervecera neerlandesa Heineken, sometida a una fuerte presión, anunció el miércoles que suprimirá hasta 6.000 puestos de trabajo ante unas "condiciones de mercado difíciles". La empresa indicó que va a "acelerar la productividad a gran escala para lograr ahorros significativos,b en los próximos dos años".
Heineken lleva meses advirtiendo de que la demanda de cerveza se está debilitando en mercados clave y de que los consumidores son cada vez más sensibles al precio, tras años de inflación y sucesivas subidas de precios en todo el sector.
La última actualización de la compañía mostró que los volúmenes cayeron en 2025, con descensos especialmente acusados en Europa y América, y pronostica un crecimiento más lento del beneficio en 2026, un contexto que aumenta la presión para encontrar ahorros.
"Seguimos siendo prudentes en nuestras expectativas a corto plazo sobre la evolución del mercado cervecero", señaló en un comunicado el consejero delegado Dolf van den Brink, quien sorprendió a la compañía el mes pasado al anunciar que dejará el cargo tras casi seis años al frente.
Dijo a los periodistas que se marchaba con "sentimientos encontrados" después de reconocer en enero que había guiado a la empresa "en tiempos económicos y políticos turbulentos".
La segunda mayor cervecera del mundo, por detrás de AB InBev, indicó que su volumen total de cerveza cayó un 2,4% el año pasado. El descenso fue especialmente severo en Europa y América, donde los volúmenes retrocedieron un 4,1% y un 3,5%, respectivamente.
La cervecera también está inmersa en un proceso de reestructuración más amplio vinculado a su estrategia a largo plazo "EverGreen 2030". En octubre de 2025, Heineken anunció su intención de reorganizar su sede mundial con cambios destinados a simplificar la organización y ampliar los servicios compartidos y la digitalización.
El plan de recortes de empleo anunciado hoy, descrito como "acelerar la productividad a gran escala", se enmarca en ese esfuerzo más amplio por centralizar funciones y recortar costes. De cara a 2026, Heineken prevé un crecimiento de entre un 2% y un 6% en su beneficio operativo anual. La compañía emplea a unas 87.000 personas en todo el mundo.