La festividad tiene lugar con la última luna llena del mes lunar y marca el final del invierno. En ciudades y pueblos, personas vestidas de blanco salieron a la calle y se cubrieron unas a otras con polvos de vivos colores y agua coloreada.
En Ahmedabad, en el estado de Gujarat, miles de personas se reunieron en el templo Swaminarayan. Bailaron al son de música tradicional gujarati y se empaparon mutuamente con pigmentos en tonos rosa, amarillo y verde. Las familias compartieron dulces, los niños corrieron entre nubes de color y los desconocidos se saludaron entre risas.
Holi tiene también un significado religioso. Rinde homenaje al amor de Krishna y Radha y simboliza la victoria del bien sobre el mal. Para muchos es además un momento de recomenzar, de dejar atrás viejas tensiones y dar la bienvenida a una nueva estación.
Aunque tiene su origen en la India, Holi se celebra en toda Asia meridional y en las comunidades de la diáspora repartidas por el mundo. El ambiente es festivo, pero el mensaje es sencillo, la renovación, la alegría y los lazos humanos importan.