Mientras aviones de EE.UU. e Israel golpeaban objetivos en Irán y el Líbano y misiles iraníes alcanzaban Israel y los países del Golfo, los muertos ya se cuentan por cientos, pero en las bolsas de Nueva York a Londres unas cuantas empresas han registrado fuertes alzas.
La campaña militar estadounidense-israelí iniciada el sábado ha causado ya la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, y de varios altos mandos, ha desencadenado ataques de represalia en toda la región y ha alimentado el temor a una perturbación prolongada de los flujos energéticos mundiales.
Mientras los diplomáticos se movilizan y la ONU pide contención, algunos contratistas de defensa y grandes grupos energéticos se han erigido en primeros ganadores en los mercados. A medida que el conflicto entra en su cuarto día, se prevé un fuerte repunte de la demanda de armamento avanzado, sistemas antimisiles y plataformas de inteligencia.
Las acciones de Lockheed Martin, el mayor contratista de defensa del mundo por ingresos, marcaron el lunes un nuevo máximo histórico y cerraron en 676,70 dólares tras subir más de un 4%. Sus cazas F-35, municiones de precisión y sistemas de radar son piezas clave de la campaña aérea en curso sobre Irán.
La subida se extendió a todo el sector de defensa. Los títulos de Northrop Grumman repuntaron un 6%, impulsados por sus tecnologías de bombarderos furtivos y defensa antimisiles. RTX, la antigua Raytheon, avanzó cerca de un 5%, mientras que L3Harris Technologies y General Dynamics registraron igualmente sólidas alzas. Palantir Technologies, cuyas herramientas de análisis de datos respaldan operaciones de inteligencia, subió casi un 6%.
Las compañías europeas siguieron la tendencia al alza aunque de forma más moderada. La alemana Renk y la italiana Leonardo lograron avances ante la expectativa de los inversores de posibles aumentos en las compras de la OTAN y en los pedidos de exportación.
Los analistas señalan que los presupuestos de defensa, que ya preveían un aumento en 2026, afrontan ahora aún menos obstáculos en Washington y en las capitales europeas. Con el presidente Donald Trump afirmando que las operaciones podrían prolongarse "entre cuatro y cinco semanas" o "mucho más", e Irán manteniendo los ataques con misiles y drones, los mercados se preparan para varias semanas de actividad militar de alta intensidad. Las subidas reflejan la incorporación clásica del riesgo geopolítico a los precios.
Otros movimientos atípicos en los mercados
Estas subidas contrastan claramente con la debilidad del conjunto de la renta variable, lo que pone de relieve lo concentrados que están los beneficios. Más allá de los grupos puramente militares, las energéticas han sido las otras grandes ganadoras, impulsadas por el repunte del petróleo y el gas.
La represalia iraní ya ha incluido ataques contra instalaciones energéticas en Arabia Saudí y Catar, así como amenazas de cerrar el estrecho de Ormuz, lo que podría cortar en torno al 20% del suministro mundial de petróleo y disparar los precios de la energía.
Los dos grandes referentes internacionales del crudo, el Brent (BZ) y el West Texas Intermediate (WTI), se negocian en el momento de redactar esta información por encima de 82,50 y 75,50 dólares respectivamente.
En paralelo, las grandes petroleras integradas escalaron con rapidez. Las acciones de ExxonMobil subieron más de un 4% y marcaron un nuevo máximo histórico, mientras Chevron, Occidental Petroleum y ConocoPhillips registraron avances similares. En Europa, Shell y TotalEnergies avanzaron en línea con el encarecimiento global.
Los mercados reaccionaron con rapidez, ya que el cierre indefinido avivó de inmediato el temor a un desvío de la demanda y a un resurgimiento de los riesgos de inflación energética en Europa. Las cotizadas vinculadas al GNL han repuntado de forma notable desde la apertura del lunes tras conocerse la noticia.
Cheniere Energy, el mayor exportador de GNL de Estados Unidos, Venture Global y la australiana Woodside Energy registraron una marcada fortaleza intradía a comienzos de la semana. Sin embargo, los analistas advierten de que la sustitución efectiva llevará tiempo debido a las limitaciones de transporte y contractuales, por lo que la evolución de los precios seguirá muy condicionada por la situación geopolítica.
La Comisión Europea anunció que sigue muy de cerca la evolución de los precios y del suministro y que convocará esta semana un Grupo de Trabajo de Energía con los Estados miembros, en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía.