El Gobierno aprobó el martes un amplio plan para aliviar el problema de la vivienda, una de las principales debilidades políticas de Pedro Sánchez antes de las elecciones del próximo año.
El aumento de los alquileres y de los precios de la vivienda está dejando fuera del mercado a muchos españoles, pese al reciente auge económico. Los salarios no han crecido al mismo ritmo y, según los analistas, el auge del turismo y el crecimiento demográfico en las ciudades, impulsado por la inmigración, han tensionado aún más la oferta.
El nuevo plan, dotado con 7.000 millones de euros, triplica la inversión del Gobierno en vivienda pública durante los próximos cuatro años. Impide que la vivienda protegida pueda descalificarse al cabo de unos años. También incluye ayudas para jóvenes inquilinos y compradores de vivienda.
"Es un paso importante. Por primera vez en décadas hay un compromiso presupuestario serio", señaló Raluca Budian, directora asociada del Observatorio de la Vivienda Digna de la escuela de negocios Esade, con sede en Barcelona. Aproximadamente un 40% del dinero se destinará a aumentar el parque de vivienda pública, del que España dispone de menos que la media europea.
En comparación, un 30% se reservará para la rehabilitación de inmuebles, según el Gobierno. Esto incluirá fondos para mejorar la eficiencia energética de las viviendas y construir en zonas despobladas del país. El resto se destinará a subvenciones, con especial atención a los jóvenes.
"La ciudadanía reclama un acuerdo que aborde el principal problema que le afecta en estos momentos", afirmó el martes la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. La vivienda aparece de forma recurrente entre las principales preocupaciones de los españoles, según el CIS, el instituto público de sondeos.
El coste de la vivienda en España aumentó cerca de un 13% interanual a finales de 2025, según Eurostat. España se sitúa a la cola de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en parque de vivienda pública en alquiler, con menos del 2% de la oferta disponible.
La media de la OCDE es del 7%. En Francia alcanza el 14%, en el Reino Unido el 16% y en Países Bajos el 34%. En el pasado, España construyó viviendas con fondos públicos que luego pasaban a manos privadas. Una vez vendidas, desaparecían del parque público de vivienda.