En 2025, los tipos del impuesto sobre la renta de las personas físicas varían notablemente en Europa, con diferencias importantes entre países. Además, en varios de ellos, los hijos a cargo reducen la carga fiscal mediante deducciones o beneficios familiares.
Los tipos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) varían ampliamente en Europa. Las políticas y la estructura fiscal explican en buena medida estas diferencias. El nivel de ingresos, el estado civil y el número de hijos a cargo influyen de forma decisiva en qué parte del salario bruto se destina al pago de impuestos.
Entonces, ¿qué países europeos aplican los tipos más altos y cuáles los más bajos de impuesto sobre la renta sobre los salarios brutos? A partir del informe 'Taxing Wages 2026' de la OCDE, 'Euronews Business' analiza con más detalle los tipos del impuesto sobre la renta. En estos porcentajes no se incluyen las cotizaciones a la seguridad social.
Persona soltera sin hijos
El primer supuesto es el de una persona soltera sin hijos que gana el 100% del salario medio. En 2025, en este caso, el tipo del impuesto sobre la renta oscila entre el 6,6% en Polonia y el 35,3% en Dinamarca, entre 27 países europeos, 22 de ellos miembros de la UE. La media de la UE-22 se sitúa en el 17,2%, mientras que la de la OCDE es ligeramente inferior, del 15,5%.
Dinamarca es el único país que supera el 30%, mientras que Islandia (27,1%) y Bélgica (25,6%) se sitúan por encima del 25%. Los tipos también rebasan el 20% en Estonia (21,6%), Finlandia (21,1%), Irlanda (21%) y Noruega (20,4%).
Entre las principales economías europeas, Italia (19,1%) y el Reino Unido aplican tipos por encima de la media de la UE, mientras que Alemania (17,2%) se sitúa exactamente en esa media. España (17,1%) y Francia (16,7%) quedan ligeramente por debajo. Además de Polonia, Chequia (9,7%) también registra un tipo de un solo dígito. Suiza y Eslovaquia se mantienen igualmente por debajo del 12%.
Pareja con un solo ingreso y dos hijos
En la mayoría de los casos, una pareja con un solo perceptor de ingresos y dos hijos paga menos impuestos que una persona soltera sin hijos. Las medias de la UE (17,2% frente al 11%) y de la OCDE (15,5% frente al 11%) reflejan esta diferencia.
En este supuesto, el tipo del impuesto sobre la renta va desde el -6,5% en Eslovaquia hasta el 31,8% en Dinamarca. Un tipo negativo significa que, en lugar de pagar, el contribuyente recibe devoluciones de impuestos. Alemania se acerca mucho a ese umbral, con solo un 0,7%.
Una pareja con un solo perceptor y dos hijos también paga menos del 5% en Polonia (1,1%), Chequia (3,3%), Portugal (4,5%) y Eslovenia (4,7%). En este escenario, el tipo sigue superando el 20% en Estonia (21,6%), Finlandia (21%), Islandia (20,4%) y Noruega (20,4%).
Pareja con dos ingresos y dos hijos
En el tercer supuesto, una pareja con dos perceptores de ingresos y dos hijos, en la que ambos ganan el 100% del salario medio, paga algo menos impuestos que una persona soltera sin hijos. Las medias de la UE-22 y de la OCDE son del 15,5% y del 14,3%, respectivamente.
En este caso, los tipos van del 4,7% en Eslovaquia al 35,3% en Dinamarca. Alex Mengden, economista de la Tax Foundation, explica que, en general, en un sistema de impuesto sobre la renta de tipo único, los hogares con dos hijos soportan el mismo tipo, tengan uno o dos perceptores de ingresos. En los sistemas progresivos, las parejas con dos ingresos pagan más impuestos.
Por qué la combinación de impuestos explica las diferencias entre países
Edoardo Magalini, analista y estadístico de la OCDE y también coautor del informe, apunta a varias razones que explican las diferencias entre países. "En primer lugar, los países tienen enfoques distintos en cuanto a su 'mezcla de impuestos', en función de sus necesidades de ingresos, de la estructura de su economía y también de la evolución histórica de sus instituciones fiscales", explica a 'Euronews Business'.
"Algunos países pueden depender más del uso del IVA o de impuestos sobre distintos tipos de renta, como el impuesto de sociedades o los gravámenes sobre las rentas del capital, mientras que otros se apoyan más en los impuestos sobre el trabajo".
El impuesto sobre la renta por sí solo no explica toda la carga fiscal
Magalini recuerda que la carga fiscal total sobre las rentas del trabajo depende también de otros pagos además del impuesto sobre la renta, como las cotizaciones a la seguridad social que abonan tanto los trabajadores como las empresas.
Por ejemplo, Dinamarca destaca como el país con el tipo de impuesto sobre la renta más elevado, pero sus trabajadores apenas pagan cotizaciones sociales. En cambio, Francia aparece por debajo de la media de la UE-22 aunque las cotizaciones a la seguridad social representan allí una parte importante de la carga fiscal.
Mengden señala además que la distinta dependencia de las cotizaciones sociales es el principal motor de las diferencias entre países. Estas cotizaciones varían de forma considerable de un país a otro y condicionan el porcentaje del salario que llega finalmente al trabajador.
John Hurley, responsable de investigación sénior en Eurofound, subraya que, por lo general, los países donde los impuestos sobre el trabajo tienen mayor peso también tienden a contar con sistemas fiscales más progresivos, que gravan más a las rentas altas y menos, o incluso nada, a los salarios bajos.
Dónde influyen más los hijos
Comparando la situación de una persona soltera sin hijos y la de una pareja con un solo perceptor de ingresos y dos hijos, la diferencia es notable en algunos países. En Eslovaquia, la brecha alcanza 17,4 puntos porcentuales, seguida de Alemania (16,5), Luxemburgo (12) y Bélgica (11,8), todos por encima de los diez puntos.
Como muestra el gráfico, el tipo impositivo es el mismo en Estonia, Noruega, Lituania, el Reino Unido, los Países Bajos, Suecia y Turquía. Mengden apunta que la diferencia de tipo del impuesto sobre la renta entre un trabajador soltero sin hijos y un matrimonio con dos hijos refleja sobre todo la generosidad de las prestaciones por hijos que se articulan a través del propio sistema del impuesto sobre la renta.
"Aunque en algunos países como Estonia, Lituania, Noruega, Suecia y Turquía no se aprecian diferencias en este indicador, eso no significa necesariamente que no ofrezcan prestaciones generosas por hijos, sino que estas pueden canalizarse por otras vías, como servicios públicos, transferencias directas o la cobertura sanitaria gratuita para los menores", añade.