La brecha de riqueza entre los mayores europeos es enorme, los hogares de 65 a 74 años en Luxemburgo tienen una riqueza neta mediana de 1,22 millones de euros, frente a solo 36.300€ en Letonia. Las cifras muestran cómo vivienda, pensiones y apoyo familiar condicionan la seguridad en la jubilación.
La riqueza en la jubilación varía enormemente en toda Europa y determina el nivel de vida mucho más allá de lo que puede ofrecer únicamente la pensión.
En algunos países, los hogares de personas mayores acumulan más de 30 veces la riqueza de los de otros, lo que pone de relieve hasta qué punto la vivienda, las pensiones y el apoyo familiar pueden determinar la seguridad económica en la vejez.
Entonces, ¿en qué países los mayores de 65 años son más acomodados?
La Encuesta sobre Finanzas y Consumo de los Hogares (HFCS) del Banco Central Europeo, publicada a mediados de 2023, ofrece datos comparativos sobre la riqueza de las personas mayores.
En la zona euro, los hogares de 65 a 74 años tienen una riqueza neta mediana de 185.300€. Entre 22 países europeos, esta cifra oscila entre 36.300€ en Letonia y 1.219.500€ en Luxemburgo. (A efectos comparativos, las cifras de riqueza se expresan en euros, también en los países que no pertenecen a la zona euro.)
Luxemburgo se sitúa claramente fuera de la norma. La siguiente cifra más alta, en Malta, es de 310.000€.
Bélgica e Irlanda lideran, por delante de Francia y Alemania
Si se excluyen estos dos países con menor población de la UE, los hogares de personas mayores en Bélgica e Irlanda son los más ricos. La riqueza neta mediana de los hogares de 65 a 74 años es de 307.700€ en Bélgica. Irlanda también se acerca al umbral de 300.000€, con 296.700€.
Francia ocupa el quinto lugar con 232.800€, seguida muy de cerca por Alemania, con 232.100€. En España, la riqueza neta mediana para este grupo de edad es de 200.800€.
Entre las cuatro mayores economías de la UE, Italia registra la cifra más baja, con 168.000€, lo que significa que las personas en edad de jubilación en Francia y Alemania poseen más de 60.000€ adicionales de patrimonio respecto a las de Italia.
Austria, con 188.500€, se sitúa ligeramente por encima de la media de la zona euro, mientras que Finlandia, con 176.100€, queda algo por debajo.
Países Bajos, entre los países por debajo de la media
Países Bajos (134.400€) destaca como un país donde los hogares de más de 65 años tienen un patrimonio relativamente modesto pese a su sistema de pensiones muy bien valorado, lo que subraya que unas buenas rentas de jubilación no siempre se traducen en altos niveles de riqueza privada.
Al mismo tiempo, Eslovenia (138.200€), Grecia (104.300€), Chequia (102.900€) y Eslovaquia (100.800€) también se sitúan claramente por debajo de la media.
En la parte baja de la lista, además de Letonia, otros cinco países presentan una riqueza neta mediana inferior a 100.000€ para los hogares de 65 a 74 años: Lituania (51.400€), Hungría (54.400€), Estonia (73.500€), Croacia (75.900€) y Portugal (99.200€).
En la zona euro, la riqueza neta mediana de los hogares de 75 años o más es de 144.400€, es decir, 40.900€, o un 22%, menos que la de los hogares de 65 a 74 años.
En casi todos los países analizados, la riqueza mediana es menor entre los hogares de 75 años o más que entre los de 65 a 74 años. Luxemburgo y Bélgica son las únicas excepciones.
En Austria es un 51% inferior y en Alemania un 44% menos. En Francia la diferencia es de solo un 14%.
Factores que explican las diferencias entre países
El departamento responsable de la HFCS recordó en un informe anterior que las diferencias de renta, la composición de los hogares, la vivienda en propiedad, el endeudamiento para comprar vivienda y los precios de la vivienda figuran entre los principales factores que explican las variaciones de riqueza neta entre países.
Comportamiento individual de ahorro e interacción a largo plazo
"Estas diferencias entre países nos recuerdan que la riqueza nunca es solo el resultado del comportamiento individual de ahorro", señaló el profesor Fabian Pfeffer, de la LMU de Múnich y director fundador del Munich International Stone Center for Inequality Research (fuente en inglés).
"Reflejan la interacción a largo plazo de los mercados de vivienda, los Estados del bienestar, los sistemas de pensiones, las instituciones de crédito, las transferencias familiares y las trayectorias históricas hacia la propiedad de activos", añadió.
El papel de la vivienda en propiedad
Señaló que estas cifras muestran hasta qué punto las sociedades europeas han organizado de forma distinta la acumulación de riqueza privada. Para muchos hogares, la vivienda es su activo más importante.
"Cuando los hogares de más edad han tenido un amplio acceso a la vivienda en propiedad y se han beneficiado del aumento del precio de los inmuebles, la riqueza neta mediana tiende a ser mucho más elevada. Donde el alquiler ha sido más habitual, la riqueza neta privada puede parecer menor, incluso si las personas mayores están protegidas de otras maneras", añadió.
Fabian Pfeffer explicó que, por ejemplo, Alemania y Austria suelen aparecer como países menos ricos en los datos de riqueza neta de los hogares, en parte porque una mayor proporción de hogares vive de alquiler.
"Eso no significa automáticamente que las personas mayores que alquilan sean pobres. Pero sí implica que una parte menor de su seguridad económica se refleja como riqueza privada en los balances de los hogares", afirmó.
Las pensiones públicas no se contabilizan
Los datos de riqueza neta no incluyen el valor actual de los derechos a pensión públicos o profesionales. Pfeffer subrayó que esos derechos figuran entre los recursos económicos más importantes para muchas personas mayores.
"Un sistema público de pensiones generoso puede reducir la necesidad de acumular grandes activos privados para la jubilación. En ese sentido, una menor riqueza privada entre los hogares mayores puede reflejar a veces un Estado del bienestar más sólido y no una seguridad económica más débil", señaló.
La riqueza familiar también cuenta
El investigador principal de la Intergenerational Foundation, Toby Whelton, destacó que el papel de la riqueza familiar también ha cobrado cada vez más importancia.
A medida que el acceso a la vivienda y a la propiedad de activos se vuelve más difícil solo con los ingresos del trabajo, la ayuda económica de padres y abuelos puede desempeñar un papel cada vez mayor a la hora de determinar quién puede acumular patrimonio a una edad temprana.
"Esto plantea dudas sobre la igualdad de oportunidades, porque los resultados económicos dependen cada vez más del origen familiar y no tanto del esfuerzo individual", afirmó a Euronews Business.
Qué es la riqueza neta
La riqueza neta es la diferencia entre el total de activos de un hogar y el total de sus pasivos. El total de activos incluye lo siguiente.
Activos reales: el valor de la vivienda principal del hogar en caso de ser propietario, otros inmuebles, vehículos, objetos de valor como joyas, obras de arte y antigüedades, y el valor de los negocios por cuenta propia.
Activos financieros: depósitos (cuentas a la vista y de ahorro), fondos de inversión, bonos, acciones, dinero adeudado al hogar, valor de los planes de pensiones voluntarios y de las pólizas de seguros de vida entera de los miembros del hogar, y otros activos financieros.
Pasivos totales incluye las hipotecas garantizadas con la vivienda principal del hogar y otros inmuebles en propiedad, los préstamos no hipotecarios (incluidos los créditos al consumo, los préstamos privados y otros préstamos), los descubiertos bancarios y la deuda de tarjetas de crédito.