Las bolsas europeas han abierto este jueves en positivo, ignorando las caídas de Wall Street tras la primera subida de tipos de la Fed en más de tres años y el aviso de nuevos incrementos.
Los inversores europeos han encajado la subida de tipos de la Reserva Federal sin sobresaltos. Tanto el Euro Stoxx 50 como el índice paneuropeo más amplio, Stoxx 600, avanzaban más de un 0,6% al inicio de la sesión del jueves.
El CAC 40 francés, el DAX 30 alemán, el FTSE MIB italiano, el IBEX 35 español, el AEX neerlandés y el CH20 suizo se negociaban todos entre un 0,2% y un 0,7% por encima del cierre del miércoles. El FTSE 100 británico se situaba a la cabeza y subía más de un 1%.
Los fabricantes de automóviles y los valores industriales tiraban del índice parisino, con Renault ganando más de un 2%, Stellantis un 1,6% y Schneider Electric un 1,3%. Los valores tecnológicos evolucionaban en sentido contrario, con Dassault Systèmes cediendo un 2,4%.
Esta calma llegaba tras una sesión más agitada en Nueva York, donde el Dow Jones Industrial Average cerró el miércoles con un descenso del 1,2% y el S&P 500 cayó un 0,4%, mientras que el Nasdaq permaneció prácticamente plano.
Los mercados asiáticos registraron un comportamiento mixto durante la noche, con el Nikkei 225 de Tokio subiendo un 0,2%, el Kospi de Seúl ganando un 0,9%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong perdía un 0,7% y el Shanghai Composite un 0,4%.
Las reacciones fueron "prácticamente las esperadas, ya que la subida de tipos también estaba en línea con las expectativas del mercado", señala Lorraine Tan, directora de análisis de renta variable para Asia en Morningstar, que añadió que la guerra en Irán probablemente mantendrá la presión sobre la inflación.
Un dólar estadounidense más fuerte y mayores rendimientos
Los movimientos más significativos se registraron en las divisas y en los bonos. El dólar estadounidense subió hasta su nivel más alto en siete semanas frente a una cesta de grandes monedas, impulsado por el salto de los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo tras la decisión. El euro se negociaba en torno a 1,146 dólares, un 0,5% por debajo de la apertura del miércoles.
Un dólar estadounidense más fuerte hace que las exportaciones europeas sean más competitivas en el mercado estadounidense, pero también encarece todo lo que se paga en dólares, incluidos el petróleo y el gas, lo que agrava la factura energética de Europa en un momento delicado.
En los mercados de deuda, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a dos años, el vencimiento más sensible a las expectativas sobre tipos, saltó hasta alrededor del 4,72% desde el 4,67% previo a la decisión y se mantenía cerca de ese nivel el jueves. El título a diez años se situaba cerca del 5%, reflejo tanto del impacto energético derivado de la guerra como de la creciente preocupación de los inversores por la deuda pública estadounidense.
Los operadores dan ahora por hecha otra subida de tipos de aquí a diciembre y sitúan en torno al 50% la probabilidad de un movimiento ya en octubre. Goldman Sachs se convirtió en uno de los primeros grandes bancos de Wall Street en prever aumentos consecutivos, al dar marcha atrás respecto a su anterior visión de que la subida de este mes sería la única.
La atención se dirige ahora al Banco de Inglaterra, que anunciará su decisión más tarde este jueves y que previsiblemente mantendrá los tipos sin cambios, y al Banco de Japón, que se pronunciará el viernes, donde se espera una subida.