Esta galería, que abrirá el sábado cuatro de julio, reúne pinturas, esculturas y retratos de las colecciones del castillo para destacar a las figuras políticas, diplomáticas y militares de la independencia.
El Palacio de Versalles inaugurará el próximo sábado cuatro de julio una galería completamente nueva con motivo del 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos. Ubicada en el apartamento donde el rey Luis XVI recibió a Benjamin Franklin y donde Francia reconoció oficialmente la soberanía estadounidense en 1778, la galería también pondrá de relieve las relaciones entre París y Washington.
Versalles fue también el lugar donde en 1783 se firmó uno de los tratados que contribuyeron a poner fin a la guerra de Independencia y a garantizar el reconocimiento internacional de la joven república estadounidense.
La exposición reúne pinturas, esculturas y retratos procedentes de las colecciones del palacio para destacar a las figuras políticas, diplomáticas y militares de la Independencia, entre ellas Benjamin Franklin, el marqués de La Fayette y George Washington.
"Tiene pleno sentido crear en Versalles un recorrido dedicado a la independencia de Estados Unidos, porque ya desde Luis XVI existía la voluntad de recordar el vínculo entre Francia y aquellos acontecimientos, aunque solo fuera a través del encargo del gran candelabro de Luis XVI, que se encontraba en su apartamento privado y celebraba la guerra de independencia de Estados Unidos", explica Clara Terreaux, conservadora del Palacio de Versalles.
"Es una voluntad de celebración que se remonta a la posguerra de la Primera Guerra Mundial. El director del museo en aquella época quería reconocer el papel de los estadounidenses en la ayuda prestada a Europa durante esa guerra", relata Laurent Salomé, director del museo del Palacio de Versalles.
"Así, justo después de 1918, creamos galerías dedicadas a la Revolución estadounidense para rendir homenaje a la presencia de América en Europa. También cuentan cómo Francia apoyó a los insurgentes en el siglo XVIII. Es, por tanto, una historia con doble sentido. Estas galerías existieron con diferentes formatos y luego desaparecieron. Hoy las recreamos con motivo del 250º aniversario", añade.
Versalles escribe la historia
El Palacio de Versalles es seguramente uno de los instrumentos de 'soft power' más poderosos de que dispone el presidente francés, junto con la Galería de los Espejos, los jardines del Rey Sol y varios siglos de grandeza nacional cuidadosamente mantenida.
"Esto crea una atmósfera de debate diferente. Y creo que ya era la idea de Luis XIV desde el principio", asegura Laurent Salomé. "Este lugar fue concebido para llevar a la gente a pensar de otra manera. Por supuesto, es una herramienta diplomática, así que tiene que ser brillante, impresionante y mostrar que Francia es un gran país. Pero no es solo eso, también es una cuestión de belleza y de armonía del mundo"
Esta inauguración llega apenas unos días después de que Emmanuel Macron recibiera en Versalles a su homólogo estadounidense Donald Trump, era la primera vez para él. "Estaba muy impresionado, le encantó", revela el director del museo. "No creo que exista nada mejor en el mundo", llegó a afirmar el presidente republicano.
La semana pasada la historia se repitió, ya que fue aquí donde Donald Trump firmó por sorpresa el memorando destinado a poner fin a la guerra en Irán, antes de que comenzaran las negociaciones reales cuatro días después.