¡Buenas noticias! Un estudio del CSIC ha desvelado que este alimento, adorado por muchos y uno de los más conocidos de la dieta española, puede contribuir a una recuperación muscular por la presencia de proteínas completas, ácido oleico, hierro hemo, zinc, selenio y vitaminas del grupo B.
Olvídese de la chía, las semillas de goji o cualquier alimento que tenga un nombre extraño. Un nuevo estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición del CSIC ha mostrado que el consumo de jamón ibérico durante 12 semanas muestra beneficios para los deportistas.
Pero antes de que agarre la pata de jamón y la deje en el hueso, ha de tener en cuenta que la cantidad recomendada es de 40 gramos. Pero... ¿por qué ahora ha pasado a formar parte de una dieta de deportistas? La respuesta la encontramos en el perfil nutricional del producto. Sus proteínas de alta calidad sirven para la reparación y reconstrucción de tejidos.
Estas observaciones se vinculan con el perfil nutricional del jamón ibérico, que contiene proteínas completas, ácido oleico, hierro hemo, zinc, selenio y vitaminas del grupo B (B1, B6, B12), componentes relacionados con el metabolismo energético y el funcionamiento neuromuscular.
El estudio también señala la presencia de aminoácidos como los BCAA (leucina, isoleucina y valina), glutamina, triptófano y arginina. Estos compuestos han sido estudiados previamente por su papel en la síntesis muscular, la recuperación, la concentración y la resistencia cardiovascular.
Los investigadores también subrayaron el contenido del jamón ibérico en vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6 y B12), asociadas al correcto funcionamiento del sistema nervioso y al metabolismo energético. Además, destacaron su aporte de minerales como el hierro, vinculado a la prevención de la anemia, así como el zinc y el potasio, relacionados con el fortalecimiento del sistema inmunológico y la mejora de la función muscular.
El estudio pone de relieve la presencia de aminoácidos esenciales, implicados en la síntesis de masa muscular y la prevención del catabolismo. También se mencionaron la glutamina y el triptófano, asociados al bienestar mental y la concentración durante el ejercicio, y la arginina, que se relaciona con la vasodilatación y la resistencia cardiovascular.
Asimismo, los autores señalaron que, debido a la coincidencia del 93% del genoma humano con el del cerdo ibérico, este animal se utiliza como modelo biomédico en diversas investigaciones, lo que, según indicaron, también sugiere una alta compatibilidad nutricional con este alimento.
Así las cosas, lo ideal es que usted empiece el día con un par de tostadas de pan en las que puede arrojar un poco de aceite de oliva y un par de lonchas de jamón ibérico o que a la hora de comer, si puede llevarse un tupper, inclúyale un trocito de jamón. ¡O tómelo a la hora de cenar!