Casi la mitad de las solicitudes presentadas en toda la UE en 2024 procedían de ciudadanías con escasas posibilidades de obtener una resolución favorable. España es el tercer país europeo con más solicitudes.
El número de solicitudes de asilo registradas en toda la Unión Europea, Noruega y Suiza disminuyó un 11% en 2024, pero se mantuvo por encima del millón por segundo año consecutivo, según el informe anual publicado por la Agencia de Asilo de la Unión Europea (AEUE) el lunes por la mañana. En total, el año pasado se presentaron 1.014.420 solicitudes de protección internacional, frente a las 1.143.437 registradas en 2023.
En particular, el informe muestra que casi la mitad (48%) del millón de solicitudes fueron presentadas por ciudadanías con posibilidades históricamente bajas de obtener una decisión favorable, lo que sugiere que es probable que finalmente sean rechazadas por las autoridades nacionales.
La tendencia agravará las preocupaciones recurrentes de los Estados miembros de la UE, que han pedido a Bruselas que reforme la legislación actual para agilizar la deportación de los solicitantes de asilo rechazados, como los inmigrantes económicos que llegan al continente en busca de mejores condiciones de vida en lugar de huir de la persecución o los malos tratos.
La Comisión Europea ha respaldado la polémica idea de construir campos (también conocidos como "centros de retorno") fuera del territorio de la UE para trasladar a aquellos cuya solicitud sea denegada. Se espera que a finales de este mes se presente una directiva de retorno renovada.
En línea con los últimos años, sirios, afganos, venezolanos, turcos y colombianos representaron los mayores grupos de solicitantes en 2024, según el informe de la AEUE. Las solicitudes sirias (151.000) bajaron un 17% en total y un 24% en Alemania, principal país de acogida. El cambio no está directamente relacionado con la caída de la autocracia de Bashar Al Assad, que no se produjo hasta diciembre y cuyos efectos aún no se han materializado del todo.
También disminuyeron las solicitudes de afganos (87.382), turcos (55.705) y colombianos (51.529).
Por el contrario, las solicitudes de venezolanos aumentaron a 73.187, una cifra récord desde al menos 2014. La gran mayoría de ellas (90%) se presentaron en España. Como consecuencia del conflicto en curso en la región del Sahel Central, España experimentó una presión migratoria extraordinaria en las Islas Canarias. Las solicitudes de ciudadanos de Mali (17.000) y Senegal (14.000) se duplicaron con respecto al año anterior.
Los ucranianos que huyen de la guerra de Rusia presentaron 27.000 solicitudes de asilo en 2024, un 90% más que en 2023. El pronunciado aumento está relacionado con la Directiva de Protección Temporal, un régimen especial que se aplica a los ciudadanos ucranianos y que expira en marzo de 2026. La solicitud de asilo puede constituir una alternativa a largo plazo a la directiva.
En cuanto a los países de destino, Alemania se mantiene claramente a la cabeza, con más de 237.000 solicitudes en 2024. La cifra, sin embargo, representa un descenso del 29% respecto a 2023. La inmigración irregular fue uno de los temas que dominaron el debate de las elecciones parlamentarias de febrero. Friedrich Merz, el líder conservador que aspira a convertirse en el próximo canciller, ha prometido un drástico endurecimiento de las leyes alemanas de migración y asilo.
A Alemania le siguieron España (165.767 solicitudes), Italia (158.867), Francia (158.730), Grecia (73.688), Bélgica (39.206) y Países Bajos (33.437) como principales destinos. Chipre, una pequeña isla del Mediterráneo, registró el mayor número de solicitudes de asilo per cápita: una por cada 138 residentes. Mientras tanto, Hungría sólo recibió 29 solicitudes en 2024 debido a sus antiguas restricciones al derecho de asilo, que el Tribunal de Justicia de la UE consideró una "violación sin precedentes y excepcionalmente grave de la legislación de la UE".
Hungría es actualmente objeto de una multa multimillonaria del TJUE que se deduce gradualmente de la parte asignada al país en el presupuesto de la UE.
La tasa de reconocimiento, las posibilidades de que una solicitud prospere, se situó el año pasado en el 42%, prácticamente sin cambios. Los sirios (90%), malienses (84%), eritreos (81%), ucranianos (80%), afganos (63%) y somalíes (60%) registraron las tasas de reconocimiento más elevadas.
La tasa dista mucho de ser uniforme y varía según el país que examine la solicitud. Por ejemplo, los afganos que presentaron su solicitud en Grecia tuvieron una tasa de reconocimiento del 98%, mientras que los que lo hicieron en Bélgica tuvieron una tasa mucho más baja, del 39%. Entre los países con una tasa de reconocimiento baja, por debajo del 20%, se encontraban Turquía, Nigeria, Pakistán, Colombia, Túnez, Marruecos, Bangladesh, Georgia, Perú, Egipto y Venezuela.
El número total de casos pendientes se situó en 981.000 a finales de 2024, una cifra especialmente elevada que coincide con el pico observado durante la crisis migratoria de 2016. Durante años, la UE ha tratado de frenar el número de solicitantes con una baja tasa de reconocimiento para evitar abrumar a las autoridades con casos que tienen pocas probabilidades de prosperar. Bruselas ha firmado acuerdos financiados por la UE con Túnez, Egipto y Líbano para reforzar los controles fronterizos e impedir la salida de migrantes irregulares.
Pero las estadísticas de 2024 muestran las limitaciones de este planteamiento. Según Frontex, la agencia de vigilancia de fronteras de la UE, el año pasado se produjeron 239.000 cruces irregulares de fronteras, un 38% menos. Esto significa que la mayoría de las 1.014.420 solicitudes de asilo presentadas en 2024 procedían de personas que llegaron al bloque por vías legales.