Rusia lleva años causando estragos en Ucrania con sus drones Shahed, de diseño iraní; sin embargo, según expertos consultados por 'Euronews' los actuales problemas de Teherán no mermarán la capacidad de Moscú para lanzar nuevas andanadas de esta aeronave no tripulada contra objetivos ucranianos.
El uso por parte de Rusia de la aeronave no tripulada Shahed, de diseño iraní, ha sido una de las principales características de la guerra en Ucrania. Sin embargo, un experto en la ejecución por parte de Rusia de su invasión a gran escala ha declarado a 'Euronews' que no se debe sobrestimar el impacto que tendrá en la guerra la crisis que se está desarrollando en Oriente Medio.
"Desafortunadamente para Ucrania, la guerra de Irán tendrá un impacto insignificante en las capacidades de ataque de Rusia", dijo a 'Euronews' John Hardie, subdirector del Programa de Rusia en la Fundación para la Defensa de las Democracias. "Mientras que Irán proporcionó inicialmente drones directamente a Rusia, desde 2023, Rusia, con la ayuda de Irán, ha puesto en marcha la producción localizada de drones".
Según datos oficiales ucranianos, Rusia lanzó más de 54.500 UAV de tipo Shahed contra Ucrania en 2025, incluidos 32.200 UAV de ataque de tipo Shahed. Moscú también comenzó a probar versiones más recientes de los drones, que designa como Geran-4 y Geran-5, hacia finales de 2025, y el Ejército ruso lleva años fabricando y mejorando el dron kamikaze Shahed.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió el mes pasado en la Conferencia de Seguridad de Múnich que el Shahed había evolucionado enormemente desde el inicio de la guerra hace cuatro años y que ahora puede actuar como "dron madre" transportando otros vehículos no tripulados más pequeños.
Dmytro Zhluktenko, analista de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados del Ejército ucraniano, declaró a 'Euronews' que otras modificaciones que Rusia ha aportado al Shahed incluyen el repintado de los fuselajes para lanzamientos nocturnos, la incorporación de módems 4G con tarjetas SIM extranjeras (incluso de operadores ucranianos), la instalación de un motor a reacción en el UAV para evitar interceptaciones y el uso de lanzadores de misiles aire-aire para hacer frente a los interceptores. El ciclo de innovación es inferior a ocho semanas, afirmó.
Zhluktenko también señaló que la mayoría de los componentes que han identificado no proceden de Irán, sino de China, Alemania, Suiza, Japón, Estados Unidos y otros países occidentales. Hardie, de la Fundación para la Defensa de las Democracias, se mostró de acuerdo, al afirmar que "Irán, en este momento, desempeña un papel menor o incluso inexistente en la cadena de suministro del Shahed".
Otros riesgos para Ucrania
Aunque Hardie admitió que un cambio de régimen en Irán podría asestar un "gran golpe estratégico" a las ambiciones de Vladimir Putin en Oriente Medio a medio y largo plazo, los riesgos a corto plazo se inclinan más negativamente hacia Ucrania. "Ya hemos visto utilizar muchos misiles Patriot (...) Si esta crisis dura más tiempo, empezaría a preocuparme por la disponibilidad de misiles PAC-3 para Ucrania".
Kiev ha pedido reiteradamente a los aliados occidentales que donen los misiles PAC-2 y PAC-3, utilizados en los sistemas de defensa antiaérea Patriot, de fabricación estadounidense, subrayando que los utiliza casi tan pronto como los recibe.
La Administración Trump interrumpió el año pasado todas las donaciones financieras y militares a Ucrania, y Kiev depende ahora de que otros socios occidentales se los compren y donen.
Hardie también señaló que el desarrollo de los acontecimientos en Oriente Próximo podría distraer a Washington de las conversaciones de paz en curso entre Ucrania y Rusia. Algunos líderes europeos ya han expresado estos temores.
El presidente lituano, Gitanas Nausėda, escribió en X tras una llamada telefónica el lunes con su homólogo estonio, Alar Karis, que habían "acordado que la crisis en Oriente Medio no debe desviar la atención de la comunidad internacional de la guerra en curso de Rusia contra Ucrania".
"Europa debe permanecer unida y continuar su apoyo político, económico y militar a Ucrania", esgrimió el jefe de Estado de Lituania.