Bruselas busca una solución a largo plazo y vuelve a plantear las renovables y la energía nuclear tras el cierre del estrecho de Ormuz, que disparó las facturas energéticas. Vea el vídeo.
El cierre del estrecho de Ormuz ha disparado los precios de la energía en toda Europa. Bruselas sostiene que la solución pasa por acelerar una transición definitiva lejos de los combustibles fósiles.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, puso cifras claras al coste el 13 de abril, 22.000 millones de euros adicionales en facturas de importación de combustibles fósiles en solo 44 días desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Irán, sin energía extra que lo justifique.
Recomienda ampliar las energías renovables y la nuclear, que ya aportan más del 70% de la electricidad de Europa. Sin embargo, la Comisión identifica varios retos clave, el almacenamiento limitado, unas redes eléctricas obsoletas y la energía limpia que se desperdicia. Bruselas está acelerando su paquete de modernización de las redes para que pueda aplicarse este verano.
La energía nuclear ha vuelto al centro del debate, con 15 Estados miembros que la respaldan a través de la Alianza Nuclear Europea. También gana fuerza la idea de desplegar pequeños reactores modulares a comienzos de la década de 2030.
El 22 de abril, la Comisión anunció un paquete de emergencia que incluye el almacenamiento coordinado de gas en la UE, liberaciones conjuntas de reservas de petróleo, apoyo a la renta de los hogares y una aplicación más rápida y flexible de las normas sobre ayudas estatales.
Se trata de la segunda gran crisis energética que vive Europa en tres años. Bruselas afirma que el objetivo no es gestionar futuros sobresaltos, sino prevenirlos.