Bruselas cree que la solución a la escalada de los precios de la energía como consecuencia de la invasión a gran escala de Ucrania por Rusia y de la guerra en Oriente Próximo es abandonar definitivamente los combustibles fósiles.
Bélgica pretende arrebatar al grupo energético francés Engie el control de todas las centrales nucleares del país, en un esfuerzo por asegurar el control de su propio suministro energético.
Las negociaciones entre el Gobierno belga y el gigante energético ya han comenzado, y Bélgica pretende hacerse cargo de todas las actividades nucleares que actualmente son propiedad y están gestionadas por Engie y su filial Electrabel, según un comunicado de prensa.
"Se ha llegado a un acuerdo con ENGIE para definir las condiciones e iniciar los estudios necesarios para una absorción total del parque nuclear belga", escribió el primer ministro belga, Bart de Wever, en un post en X.
"Este Gobierno opta por una energía segura, asequible y sostenible. Con menos dependencia de las importaciones fósiles y más control sobre nuestro propio suministro", añadió. Cinco de las siete centrales, repartidas entre Doel, cerca de Amberes, y Tihange, en la región de Lieja, cerrarán entre 2022 y 2025.
Dos de los reactores siguen activos, ya que se les prorrogó la licencia de explotación por 10 años, hasta 2035, en virtud de un acuerdo alcanzado en 2023 por el anterior Gobierno.
En contraste con las políticas anteriores del país, De Wever prometió aumentar el uso de la energía nuclear en Bélgica y se opuso al cierre de sus reactores. Los planes en este sentido se toparon con la oposición de Engie, que prefiere invertir en energía solar, baterías y centrales de gas.
"Engie ha tomado la decisión de abandonar la energía nuclear. Lo respetamos, pero un país con ambiciones nucleares y un operador que quiere salirse no es una buena combinación", dijo de Wever, en declaraciones recogidas por la cadena pública flamenca VRT.
A la espera del acuerdo final de las negociaciones, que se espera concluyan en octubre, el primer ministro belga confirmó el día X que los planes de desmantelamiento de las operaciones nucleares en Bélgica, iniciados por Engie, quedan "paralizados con efecto inmediato".
El tema de la energía nuclear como fuente clave de energía ya había cobrado fuerza tras la crisis energética que se produjo a raíz de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022.
De nuevo ha resurgido al centro del debate en Europa, ya que la guerra en curso en Irán y el consiguiente cierre del estrecho de Ormuz han hecho que los precios de la energía se disparen en todo el continente.