Los gobiernos de la UE desean colaborar con ICEYE. La empresa espacial finlandesa vende minisatélites que ayudan a las naciones aliadas a proteger su soberanía.
Dos jóvenes innovadores de Polonia y Finlandia han creado uno de los sistemas de satélites más avanzados del mundo. Los sensores de radar de ICEYE vigilan vertidos de petróleo, huracanes e incendios forestales desde una altitud de 600 kilómetros. Sus nanosatélites detectan deforestación ilegal, recopilan datos sobre inundaciones y monitorizan movimientos de equipos militares.
Incluso a través de las nubes y en plena noche, estos satélites proporcionan imágenes detalladas de gran precisión. Son capaces de identificar tipos de aeronaves en aeropuertos hostiles y rastrear movimientos sospechosos de buques en vastas extensiones oceánicas.
La cuarta generación de satélites, de 200 kilos, mejora la resolución de 25 a 16 centímetros. "Y esto no es todo", destaca Damon Ollomon, vicepresidente de ICEYE.
El equipo de la compañía en Helsinki presume además de su velocidad de respuesta. "Podemos entregar imágenes en dos horas y nuestro objetivo es reducir ese plazo a menos de diez minutos", explica.
Actualmente, ICEYE opera una constelación de más de 70 satélites en órbita terrestre. "Producimos 25 satélites al año y estamos aumentando esa cifra hasta 50", añade Ollomon.
ICEYE se fundó en 2014 con financiación inicial de la Unión Europea. La empresa cuenta con filiales en Polonia, España, Alemania y Grecia, y emplea a unas 1.000 personas de 70 países. El año pasado, alcanzó una facturación de 250 millones de euros.
Por su parte, Pekka Laurila, cofundador de la compañía, lanza un mensaje a la UE: "Hay que asumir riesgos y poner en marcha planes ambiciosos de inmediato. Europa tiene recursos y debería aspirar, como mínimo, a ser la mejor del mundo".