"Bienvenidos a bordo del primer prototipo del ferry P12", exclama Gustav Hasselskog, director general de la empresa sueca Candela, mientras sube a la elegante embarcación atracada en el puerto de Frihamnen, en Estocolmo.
El Candela P-12, con capacidad para 30 pasajeros, se parece más al fuselaje de un avión que a un ferry urbano convencional. Cuando acelera, unas hidroalas elevan el barco sobre el agua, lo que le permite "volar" silenciosamente a unos 25 nudos sin dejar prácticamente estela.
"Reducimos el consumo de energía en torno al 80%; lo que elimina gran parte de los costes de combustible. Es mucho más barato que los ferries diésel tradicionales", afirma Hasselskog.
Candela comenzó desarrollando embarcaciones eléctricas de recreo, pero ahora se centra en el transporte de pasajeros a gran escala.
El P12 es la primera embarcación eléctrica con hidroalas del mundo de su tamaño.
El reto consistía en resolver un problema propio de las embarcaciones: a diferencia de los aviones, el centro de gravedad se sitúa por encima del punto de sustentación, lo que dificulta la estabilidad.
Candela lo resuelve utilizando ordenadores, sensores y programas informáticos que ajustan los ángulos de las alas 100 veces por segundo. "El viaje es mucho más suave: es como una píldora digital contra el mareo", bromea Mikael Mahlberg, responsable de comunicación.
Además de los costes de funcionamiento, el sistema reduce las emisiones, los vertidos de petróleo, el ruido y la erosión costera.
En la fábrica de Candela, en Estocolmo, la producción está aumentando. Los pedidos llegan principalmente de Asia y Estados Unidos, mientras que Noruega encargó recientemente 20 ferries, el mayor contrato del mundo hasta ahora para una flota eléctrica con hidroalas.
Europa sigue siendo el cliente más lento de Candela, debido a la lentitud de los procesos políticos y de contratación pública, afirma Hasselskog. A pesar de todo, se muestra optimista.
"Las vías navegables son el medio de transporte más antiguo, pero están infrautilizadas. Podemos recuperarlas de una forma nueva".
Candela prevé crecer de 250 empleados a 1.000 y abrir una nueva fábrica en Polonia.