La puntualidad de los trenes de larga distancia de Deutsche Bahn siguió baja en mayo, solo dos tercios de los ICE e Intercity llegaron a tiempo. La jefa de la compañía, Evely Pallas, teme perder trayectos por la competencia.
La puntualidad de los trenes de larga distancia de Deutsche Bahn se ha estabilizado en mayo en un nivel bajo. Según datos internos de la empresa, el 61,3% de los trenes ICE e Intercity llegaron puntuales a su destino el mes pasado. Las cancelaciones completas de trenes no se tienen en cuenta en la estadística. Con ello, la cuota se situó por debajo de las cifras de marzo y abril, cuando el 62,1 y el 64,4 % respectivamente de los trenes de larga distancia llegaron a tiempo.
La buena noticia para la compañía ferroviaria es que la tasa se mantuvo por encima del umbral del 60%, que la empresa se había fijado como objetivo para el conjunto de 2026. El año pasado y también a comienzos de este año este umbral se había incumplido en varias ocasiones. Según la definición de la propia compañía, un tren se considera impuntual a partir de un retraso de seis minutos.
La presidenta de Deutsche Bahn se pronuncia sobre la competencia que se avecina
Hasta ahora, alrededor del 93% de las conexiones de larga distancia corresponden a Deutsche Bahn. Esto podría cambiar con la entrada de nuevos competidores en Alemania. La presidenta de Deutsche Bahn, Evelyn Palla, se ha pronunciado ahora por primera vez sobre la anunciada entrada en el mercado alemán de la empresa ferroviaria italiana Italo.
Palla instó al ministro federal de Transportes, Patrick Schnieder (CDU), a actuar con rapidez. Hacen falta con urgencia "nuevos y mejores marcos políticos", de lo contrario se corre el riesgo de que haya "una competencia descontrolada", informa el diario 'Süddeutsche Zeitung'.
El objetivo, a su juicio, debe ser garantizar, pese al aumento de la competencia, "un sistema global fiable y bien coordinado que beneficie a las personas en toda Alemania", señaló la responsable de DB. Y añadió que hay que evitar que "al final solo opere un nuevo proveedor en unas pocas rutas mientras que nosotros perdemos conexiones en el conjunto del país". El ministro Schnieder había acogido previamente con satisfacción la prevista entrada de Italo en el mercado y la competencia asociada a ella.
Sin embargo, desde la perspectiva de Palla, el principal problema del transporte ferroviario alemán no es la competencia que se avecina, sino la infraestructura. Esta debe someterse a una renovación integral en los próximos años, lo que previsiblemente afectará al tráfico ferroviario debido a amplios cortes de líneas.
Todavía no está claro cómo podría concretarse una posible entrada de Italo en el mercado alemán. La empresa italiana reclama los llamados contratos marco, que garanticen a largo plazo franjas de vía fijas, así como una cláusula de preferencia para los nuevos operadores. La Agencia Federal de Redes tiene previsto decidir este mismo mes cómo proceder.