A raíz del fallo informático nacional de Deutsche Bahn, muchas personas quedaron tiradas sobre todo en Renania del Norte-Westfalia. Algunos pasajeros pasaron la noche en bancos duros y ni el reembolso de taxi u hotel compensa realmente las molestias.
Que haya problemas con Deutsche Bahn forma parte del día a día de los viajeros en tren y de quienes se desplazan a diario al trabajo. En 2025 solo llegó puntual a su destino el 60% de todos los trenes de larga distancia. Pero que en la víspera de la reunión del consejo de supervisión de la empresa una avería informática paralice durante horas todo el tráfico ferroviario en Alemania es algo inusual incluso para Deutsche Bahn. Para la jefa de la compañía ferroviaria, Evelyn Palla, no será más fácil explicar la situación.
Quienes se quedaron tirados por la avería y tuvieron que coger un taxi o pasar la noche en un hotel pueden presentar ahora los recibos a Deutsche Bahn. El formulario está disponible en la página web de los derechos de los pasajeros, que están regulados a escala europea. Sin embargo, no se reembolsará todo, por ejemplo en el caso de trenes regionales cancelados se podrán reclamar facturas de taxi de hasta 60€.
Hacia medianoche Deutsche Bahn repartió en muchas estaciones vales para taxis o hoteles. Aun así, muchos de los afectados pasaron la noche en los bancos, porque no pudieron regresar a casa ni llegar a su destino.
Colas interminables en las estaciones
En muchos lugares faltó información durante horas. En la aplicación de la compañía no apareció al principio ningún aviso sobre el apagón total del sistema. Solo horas más tarde se informó de una "incidencia grave".
En la estación de Hannover, como en casi todas las estaciones de Alemania donde aún quedaban taquillas abiertas, la cola de personas que esperaban información parecía no terminar nunca, como muestra un usuario en las redes sociales.
"En mis 20 años de carrera en la empresa nunca había vivido una avería de esta magnitud", afirmó la noche del martes un revisor en un ICE inmovilizado en Wurzburgo a la agencia AFP.
Solidaridad en la adversidad
A causa del calor, empleados de la compañía repartieron botellas de agua a quienes esperaban en algunas estaciones. A última hora de la noche muchos pasajeros varados formaron grupos de emergencia y organizaron juntos seguir viaje en taxi o Uber en lugar de en tren.
"Un caos así con los trenes al final une a la gente", contaron Netis, Michel y Denis, que se conocieron en la estación central de Dortmund, al canal público alemán 'WDR'. Los tres querían ir a Colonia y acabaron viajando juntos gracias a un vale de taxi.
En muchos sitios, sin embargo, fue muy difícil encontrar un taxi, y emprender un trayecto largo a altas horas de la noche les resultó demasiado pesado a algunos conductores.
Tras el concierto de Helene Fischer en Gelsenkirchen ya estaban previstos autobuses para las decenas de miles de asistentes. Los autobuses desde el Veltins Arena hacia Dortmund y Düsseldorf iban mucho más llenos de lo previsto, pero la mayoría de los asistentes mantuvo el buen ánimo, según informa la 'WDR', porque quedaron entusiasmados con la actuación de Helene Fischer.
La Deutsche Bahn, un servicio poco fiable
Este fin de semana comienzan las vacaciones de verano en varios estados federados como Renania Palatinado y Hesse. Y muchos padres que quieren viajar en tren con sus hijos miran ahora a la compañía con aún más inquietud.
Hace apenas unos días se volvió a aplazar la puesta en servicio de la nueva estación Stuttgart 21. Esta estación subterránea de paso, que en principio debía entrar en funcionamiento en 2019, no se espera ahora, en el mejor de los casos, hasta finales de 2031. Según medios alemanes, la tecnología utilizada en esta obra interminable en Stuttgart se considera ya obsoleta incluso antes de su inauguración.
En la noche del martes al miércoles, muchos de los que se habían quedado tirados acabaron pidiendo a familiares o amigos que fueran a recogerlos en coche. No es una buena noticia para el ferrocarril, que presume de ser un medio de transporte respetuoso con el medioambiente, ni para el objetivo de atraer a más gente al transporte público.