Europa afronta una nueva ola de calor extremo y, una vez más, circulan en redes sociales acusaciones que atribuyen las altas temperaturas a un programa militar estadounidense de manipulación climática. Sin embargo, no existen pruebas que respalden esa afirmación.
En las últimas semanas, varias publicaciones en redes sociales han afirmado que un programa militar estadounidensepermite manipular el clima y estaría detrás de las olas de calor que afectan a Europa.
Para respaldar esta afirmación, varias cuentas han difundido fragmentos de declaraciones de periodistas, científicos y figuras públicas sobre la geoingeniería —intervenciones deliberadas y a gran escala en el sistema climático terrestre— y los presentan como supuestas pruebas de una manipulación intencionada del clima.
Uno de los vídeos compartidos muestra a la presentadora de televisión francesa Anne-Claire Coudray hablando sobre geoingeniería. "Como respuesta al cambio climático, cada vez más países exploran lo que se conoce como geoingeniería", dice en el vídeo. "La idea es intervenir directamente en el sistema climático para enfriar artificialmente el planeta".
El vídeo se ha difundido en internet como supuesta prueba de que los Gobiernos manipulan activamente el clima, pero su contexto original no respalda esa interpretación. Publicado a finales de agosto de 2025, el fragmento de Coudray procede de un reportaje que explica la investigación científica en torno a la geoingeniería, un campo que estudia métodos teóricos para reducir los efectos del cambio climático.
El reportaje no sugiere que estas tecnologías se estén utilizando actualmente para crear o intensificar olas de calor. Muchas de las publicaciones también mencionan HAARP, el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia, una instalación estadounidense de investigación que ha sido objeto frecuente de teorías de la conspiración.
¿Qué es HAARP?
Puesto en marcha en la década de 1990, HAARP fue construido para estudiar la ionosfera, una capa de la atmósfera terrestre situada a gran altura. Para ello, los científicos transmiten ondas de radio de alta frecuencia y analizan cómo responden las partículas cargadas eléctricamente.
Según los objetivos declarados del programa, la investigación busca mejorar el conocimiento de la ionosfera y contribuir al desarrollo de tecnologías de comunicación y vigilancia. Desde 2015, HAARP está gestionado por la Universidad de Alaska, que publica información sobre sus actividades de investigación.
Teoría conspirativa recurrente
Esta teoría parte de una interpretación errónea del funcionamiento de la atmósfera. Los sistemas meteorológicos, incluidas las olas de calor, se desarrollan en la troposfera y, en menor medida, en la estratosfera.
Los experimentos de HAARP se realizan en la ionosfera, situada a cientos de kilómetros sobre la superficie terrestre. Las ondas de radio empleadas por la instalación no interactúan con las capas inferiores de la atmósfera, donde se originan los fenómenos meteorológicos.
Los científicos señalan que no existe ningún mecanismo conocido por el que HAARP pueda crear o intensificar fenómenos meteorológicos. Según los climatólogos, el reciente calor en Europa se debe a un sistema persistente de altas presiones que ha atrapado aire caliente sobre el continente. Además, el cambio climático provocado por la actividad humana está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes, largas e intensas.