Zelenski ha anunciado medidas para mejorar las relaciones con Polonia. Entre ellas figura abordar uno de los capítulos más sensibles de la historia compartida: la limpieza étnica de la población polaca de Volinia durante la Segunda Guerra Mundial a manos del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA).
Durante una reunión centrada en la política de Ucrania hacia Polonia, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, presentó un plan destinado a reconstruir la confianza entre ambos países. Entre las principales medidas figura la apertura de los archivos del Servicio de Seguridad de Ucrania y del Servicio de Inteligencia Exterior relacionados con las masacres de Volinia.
Zelenski anunció asimismo que Ucrania autorizará nuevas labores de búsqueda y exhumación de las víctimas de las matanzas perpetradas por miembros del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA). Los trabajos se llevarán a cabo en cooperación con las autoridades polacas.
En la reunión participaron, entre otros, el ministro ucraniano de Exteriores, Andrij Sybiha; el jefe de la Oficina del Presidente, Kyrylo Budanov; y el presidente del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional, Oleksandr Alfiorov.
La memoria de Volinia deteriora las relaciones entre Varsovia y Kiev
Las decisiones de Zelenski llegan después de varios meses de tensiones entre Polonia y Ucrania, alimentadas, entre otras cuestiones, por las discrepancias sobre la memoria histórica y la forma de conmemorar al UPA.
Especial controversia provocó la decisión del presidente ucraniano de dar a una unidad militar el nombre de Héroes del UPA. La medida fue duramente criticada en Polonia por varios representantes políticos, entre ellos el primer ministro, Donald Tusk, y el ministro de Defensa y viceprimer ministro, Władysław Kosiniak-Kamysz.
También se pronunció sobre el asunto el presidente polaco, Karol Nawrocki, quien anunció la retirada a Zelenski de la Orden del Águila Blanca. El mandatario ucraniano devolvió posteriormente la condecoración a Varsovia.
Tusk: "Estamos preparados para un diálogo serio y amistoso"
Pese a las discrepancias, ambos países insisten en la importancia de mantener la cooperación frente a la amenaza de Rusia. Durante un encuentro celebrado al margen de la cumbre de la OTAN en Ankara, Nawrocki y Zelenski abordaron el futuro de las relaciones bilaterales.
El presidente polaco destacó que Varsovia y Kiev comparten una evaluación similar de las amenazas para la seguridad, aunque reconoció que las cuestiones históricas todavía requieren un mayor esfuerzo diplomático. El primer ministro polaco reaccionó positivamente a los últimos anuncios de Zelenski y subrayó la disposición de Polonia a continuar las conversaciones.
"Estamos preparados para un diálogo serio y amistoso sobre las cuestiones que nos unen y aquellas que hoy nos dividen", escribió Tusk en X. El viceprimer ministro y titular de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, también valoró las medidas anunciadas por el dirigente ucraniano. A su juicio, cualquier iniciativa que contribuya a resolver los asuntos más delicados entre Polonia y Ucrania merece atención.
Kosiniak-Kamysz recalcó, no obstante, que los compromisos sobre la apertura de los archivos, las exhumaciones y la continuación del diálogo deberán traducirse ahora en acciones concretas.