A tres semanas de que acabe agosto, Europa sigue afrontando restricciones de agua, el calor extremo y años de fugas y sobreuso han dejado sus reservas al límite.
El verano va por la mitad, pero las restricciones de agua siguen vigentes en todo el bloque comunitario. Las temperaturas récord de este verano aceleran la evaporación del agua de ríos y lagos y agravan las condiciones de sequía. Pero el calor solo acelera una escasez que la UE lleva acumulando desde hace décadas.
Europa depende en gran medida del agua. La refrigeración de la producción eléctrica consume el 33% del agua de Europa; la agricultura, el 31%; el suministro público, el 21% y la industria, el 14% según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA). Para cubrir estas necesidades, la UE extrae alrededor de 200.000 billones de metros cúbicos de agua al año, una cifra que supera la regeneración natural y agota las aguas subterráneas y los caudales fluviales.
Los bajos niveles de agua aumentan el riesgo de contaminación y reducen la disponibilidad de agua limpia y resiliente. Hoy solo el 37% de las aguas superficiales europeas presenta un estado ecológico bueno o alto, mientras que el 29% tiene un buen estado químico, según los últimos datos de la AEMA. Las pérdidas agravan el problema, ya que Europa desperdicia el 23% del agua tratada por fugas en las tuberías antes de que llegue a los hogares.
La Estrategia de Resiliencia del Agua 2025 es la respuesta de Europa a la creciente escasez de recursos hídricos. Su objetivo es hacer que el suministro de agua europeo sea resistente al clima, aumentando la eficiencia hídrica al menos un 10% de aquí a 2030. Pretende restaurar y proteger la calidad y la cantidad del agua reduciendo la contaminación y la sobreexplotación, reducir el despilfarro y las fugas mediante una economía inteligente en el uso del agua y utilizar soluciones digitales para mejorar la gestión hídrica.
¿Bastará esto para garantizar el futuro del agua en Europa? ¿Qué sector debería recortar más su consumo de agua? Nuestra encuesta es anónima y se completa en apenas unos segundos. Sus resultados se incluirán en la cobertura XL a escala de la UE, en vídeos, artículos y boletines, y ayudarán a orientar nuestra información mientras analizamos cómo puede Europa asegurar su posición en la era de la inteligencia artificial.