El sospechoso habría utilizado pedidos falsos de comida para acosar y amenazar a sus víctimas en varias ciudades de Polonia. Uno de los encargos incluía 300 pizzas y otro superaba los 37.000 zlotys (más de 8.500 euros).
Los agentes de la Oficina Central de Lucha contra la Ciberdelincuencia (CBZC) de Polonia investigan un caso de acoso continuado y amenazas a través de pedidos falsos de comida con pago contra reembolso. En relación con estos hechos, la Policía ha detenido a un hombre sospechoso de estar detrás de los pedidos.
En muchos de los pedidos aparecían datos personales y detalles sobre las víctimas que, según los investigadores, solo podían conocer ellas mismas o personas de su entorno cercano. Esta práctica generó en los afectados una sensación de amenaza y hostigamiento, además de suponer una intromisión en su vida privada.
Los pedidos contenían también amenazas de especial gravedad, entre ellas referencias al secuestro de un menor, al incendio de una notaría o a provocar un accidente de tráfico. El sospechoso utilizaba además los nombres y datos de personalidades conocidas de la política y los medios de comunicación, a quienes hacía figurar como destinatarios de la comida. Uno de los pedidos llegó a superar los 37.000 zlotys (unos 8.572 euros).
La mayoría de las entregas debían realizarse en direcciones de Szczecin, aunque también se efectuaron pedidos en otras ciudades, entre ellas Wroclaw, Cracovia y Varsovia, donde se registró una docena de incidentes similares.
Algunos restaurantes rechazaron los pedidos
No todos llegaron a prepararse. En algunos casos, los propios restaurantes rechazaron los encargos debido a su volumen y a la imposibilidad de atenderlos. Uno de ellos llegó a incluir 300 pizzas.
Las personas que figuraban como destinatarias no sabían que se habían realizado pedidos en su nombre, tampoco en aquellos casos en los que los restaurantes finalmente decidieron no prepararlos. La investigación conjunta de la Oficina Central de Lucha contra la Ciberdelincuencia y el Departamento de Investigación de la Policía Municipal de Szczecin permitió localizar y detener al sospechoso en su domicilio.
Durante el registro, los agentes se incautaron de dispositivos electrónicos y soportes de almacenamiento de datos que podrían haber sido utilizados para realizar los pedidos falsos. A partir de las pruebas recabadas, un tribunal ha decretado prisión preventiva durante dos meses para el sospechoso. Por los delitos que se le imputan, podría enfrentarse a una pena de hasta ocho años de cárcel.