La protesta llega después de que expertos suecos alertaran de que la política climática del Gobierno pone en riesgo los objetivos de reducir un 70% las emisiones de CO₂ del transporte para 2030 y alcanzar las emisiones netas cero en 2045.
Más de 10.000 personas participaron el domingo en una marcha en Estocolmo, la capital sueca, en protesta contra el cambio climático provocado por el ser humano, a pocas semanas de las elecciones generales del 13 de septiembre, en las que este asunto figura entre las principales preocupaciones de los votantes suecos.
La protesta tiene lugar mientras expertos en Suecia y en el extranjero han advertido de que la política climática del Gobierno pone en peligro los objetivos nacionales de reducción de emisiones, que prevén recortar en un 70% las emisiones de CO₂ del transporte con respecto a los niveles de 2010 para 2030 y alcanzar emisiones netas cero en 2045.
La concentración en la capital sueca, organizada por colectivos juveniles y deportivos, sindicatos, asociaciones rurales y organizaciones de defensa de los derechos, contó con la participación de la activista climática más conocida del país, Greta Thunberg. "En Suecia no hay absolutamente ningún partido que esté siquiera planteando políticas mínimamente acordes con lo que la ciencia dice que hace falta para evitar un desastre climático", afirmó Thunberg.
"Si seguimos como ahora, veremos un colapso; de hecho, ya estamos viendo el colapso", subrayó. Otro manifestante, Kliff Lindberg, un estudiante de 21 años, dijo sentirse "aliviado" al ver una participación tan amplia. "Somos muchísimas personas preocupadas por este problema", señaló Lindberg. "Eso me da mucha fuerza, y me parece muy bonito de ver".
Desde su llegada al poder en 2022, el Gobierno de derechas del primer ministro Ulf Kristersson ha recortado los impuestos sobre la gasolina y ha reducido las obligaciones de las empresas suministradoras de carburantes de incorporar alternativas bajas en carbono a su mezcla.
El Gobierno ha rechazado de manera destacada las recomendaciones de una comisión sobre cómo cumplir el objetivo de 2030, que incluían la eliminación progresiva de los combustibles fósiles mediante subidas de los impuestos a la gasolina y el diésel. Los suecos están llamados a las urnas el 13 de septiembre para elegir un nuevo Parlamento, con el bloque de derechas en el poder rezagado en las encuestas, lo que hace probable un cambio de Gobierno.
Según una encuesta de la empresa Verian para la radiotelevisión pública 'SVT', publicada el jueves, la oposición de centroizquierda aventaja actualmente a la coalición de derechas en el Gobierno por diez puntos porcentuales.
La crisis climática es muy real
El 37% de las personas consultadas en el sondeo señaló que la prioridad principal de las elecciones era el cambio climático. El Gobierno sostiene que la eliminación de los combustibles fósiles debe ser gradual para preservar y reforzar la competitividad de Suecia y de sus empresas.
Pero los organizadores de la manifestación sostienen que es necesaria una actuación urgente. "La crisis climática es muy real, y ya está aquí", afirmó Beatrice Rindevall, presidenta de la Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza, que coorganiza la manifestación de este domingo.
Apelando a las olas de calor mortales que han afectado a Europa este verano, Rindevall afirmó que "ha llegado el momento de aplicar una política climática que reduzca las emisiones desde ahora mismo", según un comunicado.