Loader
Encuéntranos
Publicidad

Meloni impulsó las devoluciones de migrantes en la UE y ahora la política se vuelve contra ella

La primera ministra Giorgia Meloni participa en una comparecencia conjunta con Emmanuel Macron durante una cumbre francoitaliana en Antibes, el 25 de junio de 2026.
La primera ministra italiana Giorgia Meloni participa en rueda de prensa conjunta con el presidente francés Emmanuel Macron durante la cumbre de Antibes, 25 de junio de 2026. Derechos de autor  AP Photo/ Manon Cruz
Derechos de autor AP Photo/ Manon Cruz
Por Eleonora Vasques & Luca Bertuzzi & Vincenzo Genovese
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

Meloni impulsó las devoluciones de migrantes irregulares para externalizar las fronteras de la UE. Ahora más Estados miembros piden a Italia que readmita migrantes con el principio del primer país de llegada.

Giorgia Meloni fue una de las principales impulsoras políticas de una política de "devoluciones" para los migrantes irregulares. Ahora, mientras un número creciente de países de la UE presiona a Roma para que readmita a los migrantes que entraron en el bloque a través de Italia, está probando su propia medicina.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El domingo, Irlanda se convirtió en el último de una lista cada vez más larga de Estados miembros en pedir a Italia, como país de primera entrada en la UE, que vuelva a acoger a solicitantes de asilo.

Se suma a Alemania, Suiza, Austria, Finlandia, Suecia y los Países Bajos.

Estas peticiones se derivan del nuevo Pacto de la UE sobre Asilo y Migración, que reafirma un principio clave del sistema de Dublín: el país de la UE en el que un nacional de un país tercero entra por primera vez en el bloque y solicita protección debe hacerse cargo de su solicitud de asilo.

Pocas semanas después de que Meloni asumiera el cargo en 2022, Italia suspendió de forma unilateral la recepción de traslados "Dublín", alegando limitaciones prácticas y de capacidad. La Comisión Europea consideró la medida una vulneración de las obligaciones de Italia en virtud de Dublín, una posición respaldada también por el Tribunal de Justicia de la UE en varias sentencias.

Nuevo Pacto sobre Asilo y Migración

Desde la entrada en vigor del Convenio de Dublín en 1997, algunos gobiernos europeos han intentado suprimir este principio, alegando que sobrecarga a los países geográficamente expuestos a la primera entrada, como España, Francia, Italia, Grecia y, más recientemente, Chipre.

Tras fracasar en el intento de reformar el sistema de asilo de la UE en la legislatura 2014-2019, los eurodiputados lo lograron en la siguiente, al aprobar un nuevo sistema de gestión de asilo y fronteras, el Pacto de la UE sobre Migración y Asilo, que entró en vigor en junio de 2026.

El pacto reafirma el principio de devolución, exige que los solicitantes de asilo que se desplazan posteriormente sean transferidos de nuevo al país de primera entrada en la UE, lo que hace mucho más complejos los movimientos secundarios desde Italia hacia otro país de la Unión.

En concreto, el nuevo pacto modificó las normas de Dublín al sustituir el antiguo procedimiento de "petición de readmisión" para los movimientos secundarios por un mecanismo de mera notificación. Esto elimina la necesidad de que el Estado miembro responsable acepte formalmente una solicitud de readmisión, algo que Italia prácticamente nunca hacía.

Al mismo tiempo, el pacto prevé un sistema obligatorio de solidaridad entre los países de la UE, pero el número anual de reubicaciones sigue siendo demasiado bajo para suponer una redistribución significativa.

En 2026, solo 8.878 personas migrantes serán reubicadas desde los países considerados "bajo presión migratoria", Italia, España, Grecia, Chipre y Malta, hacia otros Estados miembros de la UE. El año pasado, más de 66.000 migrantes irregulares llegaron a Italia por mar y Frontex registró casi 178.000 cruces irregulares hacia la UE.

Pese al escaso número de reubicaciones dentro de la UE, el Gobierno italiano ha respaldado las nuevas normas sobre migración. "El nuevo acuerdo supone un punto de inflexión positivo para Italia en la gestión de los llamados migrantes 'Dublín'", escribió Meloni en un mensaje en Facebook, en respuesta a las críticas internas.

"Las nuevas normas ofrecen una protección mucho mayor a los países de primera entrada en materia de solicitudes de asilo y, con el refuerzo del principio de 'tercer país seguro' defendido por Italia, será más fácil llevar a cabo devoluciones aceleradas", añadió.

Devoluciones, pero ¿a dónde?

Una pieza clave del paquete migratorio de la UE es el Reglamento sobre Devoluciones, concluido el pasado junio.

El mecanismo pretende aumentar el número de solicitantes de asilo rechazados que son efectivamente devueltos, ya que muy pocas personas a las que se deniega la protección acaban regresando a sus países de origen.

Los gobiernos de la UE han explorado también otras vías para acelerar las devoluciones, en particular la creación de "centros de devolución" en países terceros. Estos permitirían a los Estados miembros enviar migrantes a un país con el que no tienen ninguna relación directa ni indirecta.

Pero devolver a un migrante a su país de origen, o a un tercer país, requiere un acuerdo bilateral. Italia ha abanderado este enfoque con un centro de devolución en Albania, aunque la justicia italiana ha tumbado repetidamente el esquema.

Alemania, Austria, Grecia, los Países Bajos y Dinamarca trabajan conjuntamente para crear centros de devolución fuera de la UE. El diario griego 'Kathimerini' informó a principios de este mes de que las negociaciones para una instalación en Uganda estaban en una fase avanzada, con el objetivo de que esté operativa en 2027.

Aun así, los obstáculos jurídicos y prácticos que conlleva poner en marcha centros de devolución en terceros países hacen poco probable que ofrezcan una respuesta inmediata a las llegadas irregulares. Por ahora, eso facilita que los países de la UE devuelvan a los migrantes dentro del propio bloque al país de primera llegada en virtud del principio de Dublín.

Paradójicamente, los únicos dos países que han descartado de forma explícita las devoluciones a Italia basadas en Dublín son España y Francia, los mismos dos Estados miembros que han calificado los centros de devolución de Meloni de "ineficaces" y se han opuesto a financiarlos con dinero de la UE.

"Meloni ha respaldado plenamente el nuevo Pacto de Migración, optando por una instrumentalización política que presentaba a Italia como país a la cabeza de la política migratoria de la UE", declaró a 'Euronews' Sara Prestianni, directora de incidencia de la ONG Euromed Rights.

"El Gobierno italiano no combatió adecuadamente el principio de primera llegada de Dublín, algo poco lógico porque deja a los migrantes que quieren alcanzar otro país de destino en un limbo jurídico durante meses o incluso años", añadió Prestianni.

Viejas líneas de fractura vuelven a aflorar

Las devoluciones dominan ahora el debate migratorio en Europa, ya que la mayoría de los países de la UE, con independencia de su color político, apuestan por una línea más dura, un giro acentuado aún más por la crisis en la ciudad autónoma española de Ceuta.

La crisis de Ceuta desencadenó una grave ruptura diplomática entre Roma y Madrid, después de que Meloni rompiera con la habitual solidaridad entre los Estados miembros en primera línea al suspender las normas de libre circulación de Schengen y restablecer los controles fronterizos con España.

Ahora, el endurecimiento de las devoluciones basadas en Dublín reaviva una fractura más tradicional entre los Estados miembros de frontera y los países de destino, una tensión que se ha hecho especialmente visible entre Italia y Alemania.

"Si Italia mantiene esta postura, destruirá el nuevo sistema europeo de asilo, que solo lleva en vigor pocas semanas", declaró Alexander Throm, portavoz de política interior del grupo parlamentario de la CDU/CSU, a la agencia alemana DPA.

Mientras tanto, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, ha anunciado que convocará una reunión con sus homólogos de los países MED5, Chipre, Grecia, Italia, Malta y España, para abordar la situación.

El Gobierno italiano considera que la cuestión está estrechamente ligada a la actividad de las organizaciones no gubernamentales con sede en Alemania que rescatan personas en el mar, de las que sostiene que actúan como un "factor de atracción" para los migrantes irregulares.

Nicola Procaccini, eurodiputado destacado del partido en el Gobierno Hermanos de Italia, explicó a 'Euronews' que Italia readmitirá a los migrantes "Dublín" cuando las nuevas normas de la UE estén plenamente aplicadas, pero insistió en pedir a Alemania que actúe contra las ONG.

"En el pasado, estas organizaciones, financiadas por anteriores gobiernos alemanes, llevaron a un gran número de migrantes a Italia. Así que un cierto grado de irritación es legítimo, ya que Alemania no ha asumido la factura de todo ello", afirmó Procaccini.

La migración se ha convertido en un tema central de campaña a medida que varios países de la UE se preparan para acudir a las urnas el próximo año, entre ellos Italia, Francia y España, con los partidos de la derecha radical manteniendo sus proyecciones de crecimiento y erosionando el centro político.

En Italia, Meloni se enfrenta a la competencia de un nuevo partido de derecha dura liderado por el eurodiputado Roberto Vannacci, mientras que en Alemania el Gobierno de coalición está bajo presión, ya que la ultraderechista Alternativa para Alemania, proyectada como primer partido del país, podría obtener una mayoría absoluta y gobernar en solitario Sajonia-Anhalt el próximo mes.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

Italia y Dinamarca rechazan "la inmigración descontrolada" y piden centros de repatriación en otros países

El Parlamento Europeo aprueba la ley de migración "más estricta de la historia"

Meloni impulsó las devoluciones de migrantes en la UE y ahora la política se vuelve contra ella