El dispositivo de pulsos de alta potencia permitiría ataques de microondas difíciles de detectar y situaría a China en una posición ventajosa frente a Estados Unidos y Rusia en el ámbito espacial militar.
China ha desarrollado una nueva tecnología militar que algún día podría emplearse para interrumpir redes de satélites como Starlink, según un estudio.
Investigadores del Instituto Noroccidental de Tecnología Nuclear (NINT), un centro de investigación vinculado al Ejército chino en Xi'an, aseguran que han construido el generador más pequeño del mundo para un arma de microondas de alta potencia (HPM), un sistema que podría utilizarse para perturbar redes de satélites como Starlink.
El dispositivo, conocido como TPG1000Cs, mide unos 4 metros de largo y pesa alrededor de 5 toneladas, lo que lo hace significativamente más pequeño que los sistemas comparables. "El sistema ha demostrado un funcionamiento estable durante intervalos continuos de un minuto, acumulando aproximadamente 200.000 pulsos con un rendimiento constante", señala el estudio.
Hasta ahora, sistemas similares conocidos solo podían operar de forma continua durante unos pocos segundos y eran mucho más voluminosos, lo que dificultaba su instalación en sistemas de armas más pequeños.
Según el estudio, el sistema TPG1000Cs puede generar pulsos eléctricos que alcanzan los 20 gigavatios. Esta potencia es muy superior al aproximadamente un gigavatio que, según los expertos, necesitaría un arma de microondas terrestre para poder interferir potencialmente en redes de satélites en órbita terrestre baja como Starlink.
Cómo funciona
Estados Unidos, Rusia y China llevan tiempo estudiando si la tecnología de microondas de alta potencia puede desarrollarse como armas capaces de inutilizar satélites. La destrucción de satélites con armas convencionales puede generar grandes nubes de desechos en órbita que pongan en peligro a otras naves espaciales, incluidas las del propio país atacante.
Las armas de microondas, en cambio, podrían teóricamente desactivar la electrónica sin crear una cantidad significativa de restos, lo que ofrecería ventajas estratégicas y un cierto margen para negar su implicación. Estas armas almacenan energía eléctrica y la liberan después en un pulso súbito y muy intenso. Ese pulso puede producir una radiación de microondas tan fuerte que llegue a perturbar la electrónica.
Las comunicaciones vía satélite de Starlink se han utilizado para respaldar la infraestructura de comunicaciones de Ucrania durante la invasión rusa, gracias a su demostrada resistencia frente a los intentos de interferencia. El estudio se publicó el 13 de enero en la revista china 'High Power Laser and Particle Beams'.
China ha publicado en los últimos años varios estudios en los que aborda la necesidad de desarrollar métodos para interferir en grandes constelaciones de satélites, incluida la red Starlink de Elon Musk. Los investigadores señalan que el avance fue posible gracias a un material aislante líquido especial denominado Midel 7131.
"Al adoptar un dieléctrico líquido de alta densidad energética Midel 7131 y una línea de conformación de pulso de doble anchura, el estudio logró la miniaturización de un transformador Tesla integrado y del sistema de conformación de pulsos", explican los científicos en el estudio.