Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Fabricado en Europa, codiciado fuera: ¿Está la UE ante una encrucijada por los coches autónomos?

vehículo Mica
vehículo Mica Derechos de autor  Euronews
Derechos de autor Euronews
Por Julian Lopez
Publicado Ultima actualización
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

La tecnología de autobuses autónomos 'made in Europe' avanza en Asia y EE.UU. Sin embargo, la UE arriesga su ventaja en este campo por falta de inversión y estrategia común.

Un autobús lanzadera autónomo, diseñado y fabricado íntegramente en la Unión Europea, está encontrando sus principales mercados en Japón, Oriente Medio y Estados Unidos, no en Europa.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El MiCa, con capacidad para ocho pasajeros y que puede funcionar hasta 20 horas diarias en modo autónomo a velocidades de hasta 25 km/h, supone una paradoja, una innovación europea que prospera en todas partes salvo en su propio continente.

El autobús está equipado con tecnología de última generación, con sensores, LiDAR, cámaras y, más recientemente, un software mejorado que permite reacciones dinámicas basadas en inteligencia artificial ante objetos, así como la detección de vehículos que adelantan o de obstáculos laterales.

"Cuando el vehículo entiende qué tiene alrededor, puede ver por dónde va la carretera, dónde se mueven los posibles objetos, dónde está el paso de peatones, dónde está el cruce", explicó Kristjan Vilipõld, responsable de producto en AuVe Tech OÜ, la empresa estonia responsable del desarrollo del vehículo lanzadera.

"A partir de esa información y del siguiente destino del autobús, el sistema es capaz de trazar la ruta que debe seguir", añadió. El mes pasado, en una primicia europea, los desarrolladores obtuvieronpermiso para realizar pruebas en el Aeropuerto Internacional de Tallin.

Según la dirección de la empresa, el vehículo podría ayudar a trasladar al personal de mantenimiento por los hangares de los aviones las 24 horas del día, los siete días de la semana, de forma rentable y con un menor impacto ambiental. Durante las pruebas, los prototipos autónomos han recorrido 2.150 km y han transportado a 215 pasajeros por las pistas del aeropuerto. La empresa se fundó en 2018 en colaboración con la Universidad de Tecnología de Tallin.

Falta de financiación y de estrategia

Sus vehículos autónomos han operado hasta ahora en 17 países, entre ellos varios europeos y también Japón, Estados Unidos, Israel, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, con diferencia, los proyectos más avanzados no se encuentran actualmente en los mercados europeos, sino en Oriente Medio y en Asia, especialmente en Japón.

Los responsables señalan en primer lugar la falta de financiación pública en vehículos autónomos y, en general, la ausencia de una estrategia para el sector en la UE. "En Japón, por ejemplo, fijan un objetivo muy claro sobre dónde deben operar los vehículos autónomos, pongamos entre 50 y 60 ubicaciones de aquí a 2027. China realiza inversiones muy importantes. En Europa hemos sido algo más conservadores", afirmó Johannes Mossov, miembro del consejo de administración de Auve Tech.

En Japón ya hay ciudades en las que los autobuses autónomos son el único transporte público y el Gobierno respalda activamente ese modelo, señaló Mossov. Los desarrolladores aseguran que la tecnología europea de conducción autónoma está lista para seguir desarrollándose y para mostrarse al mundo, pero en los últimos tiempos la inversión resulta insuficiente.

"El mayor problema en Europa es, realmente, la falta de inversión en esta tecnología, tanto del sector privado como del público, sobre todo si se compara con lo que está ocurriendo en Estados Unidos o China", dijo Mossov.

Vehículo MiCa en la fábrica
Vehículo MiCa en la fábrica Euronews

A esto se suma la llamada situación regulatoria, advierten los desarrolladores. "En teoría tenemos una única Unión Europea, pero cuando se trata del sector de la conducción autónoma, en la práctica nos encontramos con 27 regulaciones distintas", explicó Taavi Rõivas, presidente del consejo de supervisión de la empresa.

"Algunos reguladores son muy abiertos a la innovación, otros son muy cautelosos. En algunos países, las normas más estrictas ni siquiera se refieren a la autonomía, sino a los propios vehículos".

Sin cambios urgentes, la UE corre el riesgo de quedarse atrás y de cortar las alas a un sector que podría impulsar la innovación y crear empleo, advierten. Ponen su propia empresa como ejemplo. Sus vehículos se fabrican íntegramente en Estonia, uno de los polos digitales de Europa.

Faltan conductores en Europa

Cada autobús lanzadera puede completarse en una semana. La dirección sostiene que no externalizar la producción ayuda a garantizar la calidad, controlar todos los procesos y gestionar los riesgos industriales. La urgencia es real, insisten los desarrolladores. Europa se enfrenta a una inminente escasez de conductores que los autobuses lanzadera autónomos podrían ayudar a aliviar, pero solo si el continente actúa con rapidez.

"No se trata solo de mostrar una tecnología llamativa. Es algo práctico. En Europa, pronto no tendremos suficientes conductores", afirmó Rõivas, que aludió a datos que muestran que los autobuses lanzadera autónomos ya son más seguros que la mayoría de los conductores humanos, una realidad que Japón, Oriente Medio y EEUU han asumido mientras Europa duda.

Sin una armonización normativa y un aumento de la inversión, la ventaja 'made in Europe' podría desvanecerse. La fragmentación actual obliga a las empresas a destinar recursos a sortear 27 sistemas regulatorios distintos en lugar de perfeccionar la propia tecnología.

"La mayor parte de la inversión tiene que dirigirse a la propia tecnología, no a trabajar con los reguladores para poder sacar el vehículo a la carretera", señaló Mossov. Lo que está en juego va más allá de una sola empresa, la parálisis regulatoria y la falta de financiación pueden costarle a la UE puestos de trabajo, capacidad industrial y ventaja competitiva en un sector llamado a crecer de forma explosiva.

Rõivas sostiene que se trata de una cuestión de soberanía europea. "Quizá Europa podría adoptar de verdad una autonomía estratégica y dar prioridad a las soluciones europeas. Como europeo convencido, creo que no deberíamos llegar tarde a esta partida".

Ese mensaje parece ganar fuerza. En un reciente acto del Parlamento Europeo sobre vehículos autónomos se advirtió de que 2026 será "un año decisivo" para que Europa desarrolle su propia tecnología de conducción autónoma "antes de arriesgarse a que la brecha con EEUU y China sea insalvable", según la plataforma Connected and Automated Driving, financiada por la UE.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

¿Puede la infraestructura europea soportar el auge de la IA?

El cohete europeo Ariane 6 pone en órbita 32 satélites para la red Leo de Amazon

¿Seres humanos o IA? Los investigadores dudan de quién publica en Moltbook