Waymo lleva sus taxis sin conductor a Múnich, su tercera ciudad fuera de Estados Unidos, mientras los datos apuntan a que los vehículos autónomos pueden ser hasta 20 veces más seguros que los taxis conducidos por humanos.
Seguir las noticias de tecnología sobre Europa en las redes sociales puede resultar frustrante, porque las informaciones positivas suelen quedar eclipsadas por las quejas de que los consumidores no tienen acceso a las últimas tecnologías y servicios innovadores debido al aluvión de normativas procedentes de Bruselas.
En cambio, el sector de los vehículos autónomos (VA) presenta este año un panorama más optimista en Europa, la principal empresa estadounidense de vehículos autónomos, Waymo, acaba de anunciar que Múnich será la última incorporación a su expansión mundial en marcha.
Aunque Waymo ya presta servicio en decenas de ciudades de Estados Unidos, hace poco ha iniciado su despliegue internacional, con Londres, Tokio y Múnich como sus tres primeras ciudades en el extranjero.
No es la primera buena noticia del año para los consumidores europeos, los conductores perezosos y los entusiastas de los VA.
Yael Ossowski señalaba recientemente que la decisión de las autoridades neerlandesas de dar luz verde al sistema Full Self-Driving Supervised (FSD) de Tesla desencadenó un efecto dominó de autorizaciones, ya que los reguladores de Dinamarca, Lituania y Estonia se apresuraron a seguir su ejemplo y dieron a los propietarios de Tesla más margen para decidir hasta qué punto confían en las funciones semiautónomas de sus coches.
Los taxis autónomos son entre 12 y 20 veces más seguros que los taxis conducidos por humanos
Que Waymo llegue a las calles de Múnich no solo es una buena noticia para los pasajeros que temen la selección musical de los taxistas locales, también tiene implicaciones más amplias para la seguridad vial.
El premio Nobel Daniel Kahneman ya apuntó en su momento que las máquinas acabarían siendo mejores y más seguras que los humanos a la hora de tomar decisiones sobre navegación y conducción. Unos años después, disponemos de datos sólidos que respaldan esa afirmación.
Los datos de las principales ciudades estadounidenses muestran que los taxis autónomos son entre 12 y 20 veces más seguros que los taxis conducidos por humanos, lo que contribuye a evitar numerosos accidentes y lesiones.
Si tenemos en cuenta que en Europa siguen produciéndose en torno a 20.000 muertes en carretera cada año y que el 67% de todos los accidentes se deben a errores de los conductores, debería ser interés tanto de los consumidores como de los responsables políticos reducir estas cifras facilitando la implantación de tecnologías punteras.
Con tarifas de taxi en Múnich que van del aeropuerto al centro por entre 80€ y 90€ por trayecto, los taxis autónomos podrían suponer un cambio fundamental para muchos pasajeros en toda la UE, especialmente para quienes viven en zonas remotas sin acceso al transporte público o con numerosos vuelos nocturnos.
Aunque en el pasado las aplicaciones de transporte con conductor ya plantearon un desafío competitivo a los taxis tradicionales, la expansión de los taxis autónomos puede reforzar esa competencia y, en última instancia, abaratar los desplazamientos para el consumidor medio.
Empresas como Waymo tampoco deberían verse como competidoras de la industria del automóvil, sino como compañías que programan y construyen al conductor.
En especial para la industria automovilística alemana, puede representar una gran oportunidad para asociarse e integrarse en el ecosistema de los vehículos autónomos, de modo que, algún día, visitantes de todo el mundo puedan recorrer Múnich en un BMW o un Audi sin conductor fabricado localmente.
Esta información se publicó originalmente en EU Tech Loop y se ha reproducido en Euronews en el marco de un acuerdo de sindicación.