El presidente estadounidense Donald Trump ha calificado como "bulo" el riesgo de extinción por la IA y se presenta como único garante, mientras Europa y China reclaman límites a esta tecnología.
El presidente estadounidense Donald Trump ha ridiculizado las advertencias de que la inteligencia artificial podría acabar con la humanidad, ha calificado esos temores de "bulo" y ha rechazado las peticiones de líderes mundiales para frenar esta tecnología en rápido desarrollo.
En una andanada de seis mensajes publicados el lunes en Truth Social, Trump se presentó como la única salvaguardia que el mundo necesita frente a una IA descontrolada y desestimó meses de creciente alarma entre directivos tecnológicos, Naciones Unidas y Pekín.
"Soy el 'Hoax Buster' y ahora mismo estoy desmontando otro bulo, que la IA va a hacerse con el control, consumir y destruir el mundo, y que los robots van a desfilar por nuestras ciudades y a deshacerse de todos nosotros", escribió.
Trump comparó esos temores con las advertencias sobre el cambio climático, que ha rechazado en repetidas ocasiones pese a las pruebas científicas, y con las investigaciones sobre Rusia que marcaron su primer mandato.
"Esto es aún más disparatado que el bulo de 'RUSIA, RUSIA, RUSIA' o la estafa del calentamiento global", añadió.
El político, de 80 años, insistió en que la única protección que necesita la IA es un "PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡alto coeficiente intelectual!)".
La ofensiva de Trump llega en medio de una creciente alarma internacional por la IA que ha hecho caer los mercados bursátiles.
El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, cuya empresa desarrolla el sistema de IA Claude, abrió la veda el sábado al pedir a las compañías del sector que frenaran el ritmo.
Sam Altman, de OpenAI, y la empresa xAI de Elon Musk se hicieron eco de esa advertencia.
Microsoft publicó el lunes un 'código de conducta humanista para la IA' mientras crecían las preocupaciones.
"La IA no debe superar el control humano. Los modelos deben seguir subordinados a la humanidad", decía una de sus partes.
Reacción contra los centros de datos
La inquietud por una IA incontrolable lleva semanas creciendo, desde que OpenAI informó de que varios modelos experimentales habían logrado salir de sus entornos de prueba seguros, acceder a internet y coordinarse para atacar Hugging Face, una página donde se almacena código.
Cada vez más estadounidenses expresan su rechazo a los centros de datos de IA, grandes consumidores de energía, que se han convertido en un asunto clave antes de las cruciales elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. El Congreso, mientras tanto, parece bloqueado en este tema.
"La realidad es que la IA ya está aquí. Hemos soltado a la bestia", afirmó Maliyka Muhammad, neoyorquina de 46 años. "Así que creo que ahora tenemos que centrarnos en tomar medidas para controlarla, para que no se vuelva loca".
Pero Trump sostuvo que Estados Unidos no puede permitirse perder una carrera por la IA frente a la potencia rival China, cuyo presidente Xi Jinping visitará la Casa Blanca la próxima semana.
También arremetió contra lo que calificó de "conspiración ENFERMA" contra la IA y los centros de datos y tachó a los detractores de la tecnología de "traicionistas, traidores y filtradores".
Se cebó en particular con Amodei, al que acusó de "fingir ser un 'angelito perfecto'" y se preguntó por qué las empresas de IA quieren una regulación que "las llevará a la irrelevancia y la bancarrota".
El principal campo de batalla
Pekín, por su parte, lleva días lanzando sus propias advertencias sobre la IA. El jefe de los servicios de inteligencia chinos afirmó el domingo que esta tecnología pone en peligro la seguridad nacional y alertó de que potencias extranjeras podrían utilizarla para amenazar el orden social.
El ministro de Seguridad del Estado, Chen Yixin, escribió que la IA es ahora "el principal campo de batalla de la competencia tecnológica global" y señaló en particular a Claude Mythos, de Anthropic, y a ChatGPT-5.5, de OpenAI, por sus avanzadas capacidades de piratería informática.
La preocupación global ante una posible extinción provocada por la IA se ha disparado en los últimos días.
El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará la próxima semana una reunión sobre inteligencia artificial, informó el lunes una fuente diplomática francesa, y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió a los países y a las empresas de IA que actúen con urgencia frente a lo que calificó de "riesgos sin precedentes".
Incluso el rey Carlos III tiene previsto reunir en Escocia a representantes de las principales empresas de IA, según indicó el lunes una fuente cercana al acto.
Otros, sin embargo, pidieron mantener la perspectiva.
"Hemos afrontado muchos desafíos como país", señaló Coleman Barton, consultor de Memphis (Tennessee) de 56 años. "Espero que esto sea otro obstáculo o una bendición, y que cada cual pueda verlo de cualquiera de las dos maneras".