Pasaportes, cobertura sanitaria, nuevos controles fronterizos y futuros visados: una década después del Brexit, muchos británicos siguen sin tener claras las reglas para viajar por Europa.
Aunque parezca mentira, esta semana se cumplen diez años del referéndum del Brexit y diez años de confusión para muchos.
En la década transcurrida desde que el Reino Unido votó a favor de abandonar la UE, los turistas siguen enfrentándose a un laberinto de normas de viaje que continúa causando quebraderos de cabeza en aeropuertos, fronteras y destinos vacacionales de toda Europa.
Las investigaciones apuntan a que la ansiedad relacionada con los viajes tras el Brexit sigue muy presente, con millones de británicos que no tienen claro desde las normas sobre la validez del pasaporte hasta los nuevos requisitos de visado y la cobertura sanitaria en el extranjero.
Esto es todo lo que quizá no sepa sobre viajar en la era del Brexit, pero que conviene conocer.
Crece el temor a colas en la frontera con la puesta en marcha del EES
Las largas colas en los controles fronterizos europeos se han convertido en una preocupación creciente para los veraneantes británicos tras el despliegue del Sistema de Entradas y Salidas de la UE (EES), que ha sido descrito como un "fracaso sistémico".
Quienes residen fuera del espacio Schengen deben facilitar datos biométricos en la frontera, pero la implantación ha sido desigual en Europa.
Algunos países han activado y desactivado el sistema en función de la longitud de las colas, y los responsables de la UE han advertido de que el proceso podría tardar años en pulirse por completo.
Según una nueva investigación de Holiday Extras, un proveedor británico de servicios adicionales para viajes, más de uno de cada cinco viajeros británicos (23 %) afirma estar "muy preocupado" por los retrasos cuando viaje este verano.
Perder un vuelo de conexión o un desplazamiento posterior es la segunda gran inquietud, citada por el 21 %, mientras que el 16 % asegura que la incertidumbre sobre los tiempos de espera les genera estrés.
Etias, el próximo visado de la UE que muchos británicos desconocen
Uno de los grandes cambios que aún están por llegar, y que podría causar más caos entre los viajeros británicos, es la puesta en marcha del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (Etias), cuya introducción se prevé para el último trimestre de 2026, aunque la UE anunciará la fecha exacta de inicio varios meses antes de su lanzamiento oficial.
El sistema obligará a los viajeros británicos que visiten el espacio Schengen a solicitar una autorización de viaje antes de salir, lo que añade un paso más a la planificación de las vacaciones y una tasa de 20€ por adulto. Habrá exenciones para menores, personas mayores y familiares de ciudadanos de la UE.
Pese a su inminente llegada, el grado de conocimiento sigue siendo sorprendentemente bajo. Holiday Extras detectó que casi tres cuartas partes (73 %) de los viajeros no saben cómo funcionará el sistema, mientras que la mitad admitió que desconocía por completo que fuera a implantarse.
Las normas sobre pasaportes siguen sorprendiendo a los viajeros
Más allá de la confusión en torno al EES y al Etias, la validez del pasaporte sigue siendo la principal fuente de dudas para muchos viajeros.
Casi la mitad (44 %) de los encuestados por Holiday Extras dijo no comprender los requisitos específicos del pasaporte para entrar en el espacio Schengen y las consecuencias pueden ser costosas.
Uno de cada cuatro viajeros afirmó haber tenido problemas en primera persona, desde tener que modificar o cancelar las vacaciones hasta ser rechazados en el embarque porque su pasaporte se consideró no válido para viajar.
Las normas difieren de las que regían antes del Brexit, lo que significa que algunos pasaportes que aparentemente tienen aún mucho tiempo antes de caducar pueden no cumplir realmente las condiciones de entrada en países de la UE.
La mayoría de destinos exige ahora que el pasaporte tenga al menos seis meses de validez a partir de la fecha de salida, aunque varía de un país a otro, por lo que conviene comprobarlo antes de viajar.
Compruebe su tarjeta GHIC antes de viajar
No son solo las normas fronterizas las que están pillando desprevenidos a los viajeros.
Más de dos millones de tarjetas sanitarias Global Health Insurance Card (GHIC) caducan este año, lo que podría dejar a los turistas sin acceso a la sanidad pública en las mismas condiciones que los residentes en muchos países europeos, uno de los pocos beneficios del Brexit que conservan los británicos.
Esta tarjeta gratuita, que sustituyó a la Tarjeta Sanitaria Europea (EHIC) tras el Brexit, ayuda a los viajeros a recibir tratamiento en hospitales públicos y centros de atención primaria.
Como ocurre con los pasaportes, es fundamental comprobar la fecha de caducidad antes de viajar.
Aunque son útiles, las GHIC nunca deben sustituir al seguro de viaje, sino complementarlo, ya que ayudan a evitar facturas médicas elevadas y franquicias costosas del seguro.
En cuanto al seguro de viaje, conviene contratarlo antes de viajar en lugar de esperar al día de salida, de modo que esté cubierto frente a enfermedades o imprevistos que impidan viajar antes incluso de que comience el desplazamiento.
La valla fronteriza de Gibraltar se desmonta por fin
Uno de los pocos lugares donde se perciben cambios positivos derivados del Brexit es Gibraltar. Este territorio británico de ultramar, que comparte frontera con España, ha visto cómo se retiraba la valla fronteriza antes de la aplicación de un histórico tratado UE-Reino Unido que entrará en vigor el 15 de julio.
El Brexit ha sido muy impopular en Gibraltar y el 96 % de sus residentes votó a favor de permanecer en la UE en el referéndum.
El acuerdo, que tardó años en negociarse tras el Brexit, permitirá que Gibraltar se integre formalmente en el espacio Schengen bajo administración española.
Una vez que los cambios entren en vigor, los controles se desplazarán del paso terrestre al aeropuerto y al puerto de Gibraltar.
La medida supone, en la práctica, la eliminación de uno de los pasos fronterizos más singulares de Europa y marca un cambio importante en las relaciones entre Gibraltar, España y la Unión Europea.
Para los viajeros, debería traducirse en un tránsito más fluido entre Gibraltar y la vecina España, poniendo fin a años de incertidumbre sobre el futuro de este territorio tras el Brexit.