Los planes para ampliar 30 metros la emblemática playa Navagio de Zakynthos buscan preservar su oxidado pecio para el futuro, mientras los visitantes siguen vetados por seguridad.
Una de las playas más emblemáticas de Grecia está a punto de experimentar su mayor transformación en décadas.
Las autoridades han presentado planes para ampliar la mundialmente famosa playa de Navagio, en Zakynthos, con el objetivo de proteger su legendario naufragio de la erosión, mientras este paraje permanece cerrado al público por el temor a nuevos desprendimientos.
El proyecto prevé ampliar la popular playa en 30 metros hacia el mar utilizando grava.
El anuncio llega mientras la playa sigue cerrada durante la temporada de verano de 2026. Las autoridades griegas han decidido prohibir la entrada de embarcaciones y bañistas hasta el 31 de octubre por motivos de seguridad.
La decisión se adoptó tras las inspecciones realizadas por la Organización de Planificación y Protección frente a Terremotos (OASP), que ha identificado la zona como área en riesgo de sufrir desprendimientos de gran magnitud.
La playa de Navagio ya se cerró en 2018, cuando se derrumbó un acantilado que causó heridas a siete personas. En 2022 fue sacudida por un terremoto de magnitud 5,4 que volvió a obligar a su cierre temporal.
Quienes visitan la isla, famosa por su saturación turística, pueden admirar la playa desde lo alto, pero se han establecido sanciones para quienes intenten descender hasta ella.
Las autoridades griegas revisan las condiciones de seguridad en la playa dos veces al año para tomar decisiones fundamentadas sobre el acceso.
El barco, que encalló en octubre de 1980, dio a este bello lugar el apodo de 'Shipwreck beach' y desde entonces se ha convertido en uno de los iconos costeros más fotografiados del mundo.
Con el paso de los años, el pecio se ha deteriorado de forma notable y su casco metálico presenta una fuerte erosión.
Las autoridades griegas confían en que la ampliación proteja el barco de nuevos daños. En la actualidad se encuentra a unos 25 metros del mar, pero los 45.000 metros cúbicos de grava lo alejarán aún más del agua.
Una vez finalizada la ampliación podrán comenzar las labores de restauración del propio pecio.