Las llegadas internacionales a Uzbekistán aumentaron un 21,1 % en los primeros ocho meses de 2026 y las exportaciones de servicios un 53,5 %, gracias a nuevos trenes, exención de visado y más alojamiento.
Desde los monumentos revestidos de azulejos azules de Samarcanda hasta los barrios antiguos de Bujará y la ciudad amurallada de Jiva, el legado de la Ruta de la Seda de Uzbekistán sigue siendo el principal reclamo del país. Pero un número creciente de viajeros internacionales está descubriendo ahora un destino que va mucho más allá de sus ciudades históricas más conocidas.
Uzbekistán registró 9,1 millones de visitas de ciudadanos extranjeros en los ocho primeros meses de 2026, un aumento del 21,1% interanual, según el Comité de Turismo del país.
Las exportaciones de servicios turísticos aumentaron un 53,5% hasta 4.600 millones de dólares (3.980 millones de euros) en el mismo periodo.
Sin embargo, la cifra global de llegadas abarca una amplia mezcla de desplazamientos internacionales, no solo turistas de vacaciones. Las estadísticas de Uzbekistán también contabilizan a quienes visitan a familiares, viajan por negocios u otros motivos. En el mismo periodo de 2025, las visitas a familiares representaron 5,17 millones de las 7,5 millones de llegadas registradas, mientras que 1,15 millones se clasificaron como viajes turísticos.
Las cifras también ofrecen una imagen más clara de cuánto gastan los visitantes y cuánto tiempo permanecen.
Oybek Hakimov, asesor del presidente del Comité de Turismo de Uzbekistán, explicó a Euronews que el gasto medio por turista alcanza ya los 503 dólares (436 euros), frente a los 197 dólares (171 euros) de 2017. Las encuestas realizadas en mayo y junio sitúan además la estancia media en ocho días.
"También vemos más visitantes que se desplazan más allá de la ruta clásica de Taskent, Samarcanda, Bujará y Jiva", señaló Hakimov, que mencionó el creciente interés por el valle de Ferganá, Kashkadarya y Surkhandarya, así como por Muynak y Nukus, en Karakalpakstán.
Los mercados de larga distancia crecen
Parte del crecimiento más rápido procede de mercados más lejanos.
En los ocho primeros meses de 2026, las llegadas procedentes de China se multiplicaron por 2,3, las de Malasia se duplicaron y las de Japón aumentaron 1,5 veces. El número de visitantes de Alemania creció un 25%, mientras que Francia y el Reino Unido registraron aumentos del 21%, según el Comité de Turismo.
Los datos del Comité Nacional de Estadística de Uzbekistán muestran que la categoría de "viajes" representa una parte importante de las llegadas procedentes de algunos mercados europeos. De los 26.100 visitantes alemanes contabilizados en los siete primeros meses, más de 23.100 viajaban por ese motivo. En el caso de Italia, la cifra fue de 20.100 de un total de 21.000 visitantes.
Hakimov apunta también a unos requisitos de entrada más sencillos como uno de los factores que respaldan este crecimiento. Afirma que el régimen de exención de visado de Uzbekistán cubre ya a ciudadanos de 94 países, aunque la duración permitida de la estancia varía según la nacionalidad.
Pone a China como ejemplo. Tras la introducción de un régimen recíproco de viaje sin visado de treinta días, Hakimov señala que el número de visitantes chinos registrado en 2025 fue más de seis veces superior al nivel de 2023.
Uzbekistán también ha ganado visibilidad en el mercado de los viajes de aventura, al situarse en quinta posición en la clasificación de 2026 de destinos para viajes de aventura en solitario de 'Much Better Adventures'. El ranking tiene en cuenta factores como la seguridad, los requisitos de entrada, los costes, las oportunidades de hacer senderismo y las opiniones de los viajeros.
El viajero rumano Cezar Marksteiner-Ungureanu sabía poco de Uzbekistán antes de decidir visitarlo. Incluso algunos de sus amigos dudaban de que hubiera mucho que ver.
"Quería algo completamente nuevo para mí", contó a Euronews. Empezó a leer sobre la Ruta de la Seda y planificó un recorrido por Taskent, Samarcanda, Bujará y Jiva.
Una vez en el país, explica que la experiencia desmintió aquellas expectativas. "Me sentí muy seguro en todo momento. La gente es muy acogedora e intenta ayudarnos en todas partes".
Para Tessa Bradford, otra visitante en Uzbekistán, la atracción empezó con las imágenes del país.
"He viajado mucho y había oído que Uzbekistán era realmente muy bonito y muy agradable para viajar", afirmó a Euronews. "Las fotos parecían increíbles, así que necesitaba venir a verlo con mis propios ojos".
Más allá del recorrido clásico de la Ruta de la Seda
Este patrón de viaje más amplio también se ve favorecido por la mejora de las conexiones de transporte.
El nuevo servicio de alta velocidad Jaloliddin Manguberdi entre Taskent y Jiva empezó a funcionar en mayo, reduciendo el trayecto de unas 14 horas a cerca de siete horas y media. A finales de julio, el primer tren había transportado a casi 30.000 pasajeros.
La turista Sabina Flandrick aseguró que desplazarse en tren había sido sencillo.
"Nos movimos en tren, fue estupendo", dijo, y también elogió los hoteles, los restaurantes y el servicio que encontró.
Qudrat Rajabov, director del hotel Khiva Silk Road, señala igualmente la mejora de las conexiones aéreas a través de la cercana Urgench. Explicó a Euronews que los vuelos internacionales directos a Urgench, junto con el nuevo servicio ferroviario, están ayudando a atraer a más visitantes a la región.
Más hoteles y más competencia
La capacidad de alojamiento también está creciendo.
Entre enero y julio de 2026 se abrieron 705 nuevos establecimientos de alojamiento en todo el país, que sumaron 22.296 plazas. Uzbekistán cuenta ahora con 7.440 alojamientos registrados con capacidad para más de 202.000 huéspedes.
En el hotel Khiva Silk Road la capacidad también ha aumentado. El establecimiento abrió en 2019 con 38 habitaciones y desde entonces ha incrementado su oferta hasta 43. El director, Qudrat Rajabov, señala que el hotel recibe entre 7.000 y 8.000 huéspedes al año, en su mayoría internacionales.
"Ahora el servicio es lo primero", afirma. "La competencia se ha vuelto muy fuerte y hay muchos hoteles".
Añade que el hotel está enviando a recepcionistas, cocineros y camareros a centros de formación profesional, en un momento en que las empresas prestan cada vez más atención a los estándares de servicio.