En los últimos dos años, Libia ha intensificado deliberadamente sus esfuerzos, con el objetivo de atraer a turistas internacionales.
En noviembre de 2025, James Wilcox, fundador de la empresa de viajes de aventura Untamed Borders, dirigió su primer viaje al sur de Libia en 14 años. Una devastadora guerra civil de seis años y los enfrentamientos esporádicos desde el alto el fuego de 2020 han dejado gran parte del país norteafricano fuera del alcance de los viajeros.
Pero las actitudes están cambiando. El Gobierno libio está adoptando medidas para abrir las puertas a los visitantes internacionales, mientras las agencias de viajes incorporan itinerarios por el país. Aunque Libia sigue siendo un destino complejo y potencialmente arriesgado, el turismo está creciendo.
Cómo la Libia asolada por la guerra se abre al turismo internacional
En los últimos dos años, Libia ha realizado un esfuerzo deliberado para atraer turismo internacional. El país implantó un sistema de visado electrónico en 2024, simplificando un proceso antes largo y burocrático para los visitantes. Donde antes se exigía acudir a una embajada y esperar durante meses, obtener el visado es ahora una solicitud en línea que suele aprobarse en un par de semanas.
Se han completado obras de renovación en lugares de gran interés para los visitantes y están abriendo nuevas atracciones. El mes pasado, el renovado Museo Nacional de Trípoli reabrió tras 14 años de cierre, mientras se han llevado a cabo amplias obras de rehabilitación en la Ciudad Vieja de Trípoli, de edificios de color arena y zocos, con ayuda de UNESCO.
También se han reanudado obras en proyectos clave, como el Complejo Turístico Al Andalus de Trípoli, con hoteles, un puerto deportivo y centros comerciales, paralizado durante más de dos décadas. Mientras tanto, se celebran eventos para atraer a más visitantes, incluido un rally en el desierto en Wadi al Hayat a comienzos de año. También se está desarrollando una nueva aerolínea local para mejorar las conexiones con destinos internacionales.
Los turistas vuelven a Libia tras más de una década
Los avances ya se traducen en un regreso. En el primer semestre de 2025, el número de visitantes al país aumentó un 60 % respecto al año anterior, según el ministro de Turismo y Artesanía, Nasr El Din Al Fezzani. El Gobierno afirma que en el primer semestre de 2025, 282.000 personas visitaron los principales yacimientos arqueológicos de Libia, como Sabratha y Leptis Magna.
El repunte de visitantes se debe también a un periodo de relativa estabilidad que permite acceder a zonas de Libia que han estado fuera de alcance durante más de diez años, explica el guía Wilcox.
En noviembre, Untamed Borders organizó su primer viaje en 14 años al desierto del Sáhara, en el sur de Libia, con visitas a lugares como los sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO en el Jebel Acacsus, los oasis de Ubari y la ciudad desértica de Ghat. También hicieron parada en Gadamés, ciudad desértica encalada junto a la frontera tunecina y sitio reconocido por la UNESCO.
Untamed Borders ha retomado también los viajes privados al este de Libia, con visitas a Bengasi, los restos antiguos de Apolonia y los sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO en Cirene.
En los últimos 12 meses, la empresa ha registrado un incremento del 200% en las reservas para el país respecto a 2024. Las reservas iniciales para 2026 ya superan el total de hace dos años.
Los turistas viajan con escolta policial en Libia
Pese a las mejoras en servicios e infraestructuras para turistas, viajar por Libia sigue teniendo complicaciones. Entre ellas figuran obtener los permisos necesarios para el visado, gestionar riesgos de seguridad y afrontar desafíos logísticos en zonas remotas, explica Wilcox. Una cuestión para la que los viajeros deben prepararse es la obligación de ir acompañados por funcionarios de seguridad del Gobierno o por una escolta de la Policía.
"Por lo general, están encantados de desplazarse a los lugares previstos, pero el único problema real es que tienen pactado adónde vas", explica Wilcox. "Si lo cambias, hay que presentar una solicitud, así que no puedes cambiar las cosas sobre la marcha con facilidad".
Didier Goudant, abogado francés afincado en Portugal, se unió a Wilcox en un recorrido por el sur de Libia el año pasado. Ha visitado numerosos destinos de aventura, entre ellos Afganistán e Irak, pero era su primera vez en Libia.
"Me gustan mucho los países musulmanes, siempre tengo muy buenas experiencias. La gente es muy agradable, acogedora y amable", asegura. "Tengo muchos colegas que han estado en Libia, incluso por trabajo en los años ochenta y noventa. Siempre les encantó y decían que es un gran país".
Aunque la escolta policial pueda parecer inquietante, Goudant cuenta que el agente iba desarmado y de paisano, y estaba básicamente para que todo transcurriera sin problemas.
"Hay controles en las carreteras durante el viaje y demás, así que los policías pueden ayudar si nos hacen demasiadas preguntas o si se complica", señala el turista. "El policía del norte, en Trípoli, era un tipo realmente agradable. Nunca había estado en algunos de los lugares a los que fuimos, así que estaba encantado y se hacía fotos con nosotros".
Libia sigue en las listas de 'no viajar' de los gobiernos
Otro aspecto logístico al viajar a Libia es el seguro. El país sigue en las listas de 'no viajar' de muchos Gobiernos. La cartera de Exteriores del Reino Unido desaconseja cualquier viaje a Libia, salvo a las ciudades de Bengasi y Misrata, por ejemplo.
Esto implica que los visitantes deben recurrir a compañías de seguros de viaje especiales con pólizas que cubran estas circunstancias, ya que la mayoría de seguros estándar quedan invalidados si se viaja a una zona con advertencia gubernamental.
Goudant asegura que, aun así, esto rara vez le disuade de un destino. "Sigo las noticias y hablo con la gente. Obviamente, con Untamed Borders no vamos a zonas de guerra", dice. "Básicamente, cuando dices Libia, Irak, Afganistán, la gente piensa que sigue siendo zona de guerra, que aún hay combates, y no es así. Ese es el problema de cómo se gestiona y se presenta ahora la información".
Más allá de eso, hay otros riesgos que pueden ser más difíciles para las mujeres o para los viajeros LGBTQ+. La homosexualidad es ilegal, por lo que conviene evitar cualquier muestra pública de afecto. Wilcox asegura que los códigos de vestimenta para las mujeres son menos restrictivos que en otros países musulmanes conservadores, pero aun así deben tener cuidado y evitar ropa reveladora o ceñida.
Las empresas turísticas que apuestan por el repunte de los viajes
Pese a una pausa turística de más de una década, la infraestructura para visitantes y la oferta hotelera se están recuperando poco a poco. "En Trípoli me sorprendió. Tienen un buen hotel, un Radisson Blue, donde se reúnen la gente de la ONU y los funcionarios", detalla Goudant. "Siempre vamos a un hotel menos vistoso, por el coste y porque eres menos objetivo, pero el de Trípoli era igualmente muy agradable y moderno".
En el sur, la inversión también crece, aunque a un ritmo más lento. "Especialmente en el sur, cerca de Jebel Aqaqus, hay una zona a la que fuimos donde solo hay un hotel que ha reabierto, en cierto modo", señala Wilcox. En la localidad de Ghat, en la frontera con Argelia, hay algunos hoteles en obras de renovación, pero no estaban abiertos durante la visita de Goudant.
"Nos alojamos en una especie de casa de huéspedes. Creo que antes era una escuela, porque no hay ningún hotel acorde con estándares europeos", ahonda Wilcox. Afirma, además, que el desierto ya era un lugar popular para acampar antes de la guerra; aunque los campamentos siguen existiendo, ahora están "todos en desuso".
Goudant no lo vio como un problema. "Hicimos acampada libre en las dunas. Los guías saben dónde encontrar un lugar y montar el campamento. Es simplemente asombroso y el paisaje es "wow".
Para Goudant, la experiencia merece repetirse. "No están acostumbrados a tener turistas en Libia, especialmente en las provincias del sur, pero la gente es muy acogedora. El paisaje es impresionante y las dunas del Sáhara son increíbles. Me gustaría volver".