Los Juegos Olímpicos de Invierno arrancan en Milán-Cortina con el objetivo de proyectar una imagen más diversa del turismo italiano, combinando grandes ciudades, montaña y capacidad organizativa en dos regiones clave del país.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 quedaron inaugurados este viernes con una ceremonia de apertura en el estadio San Siro de Milán, marcando un hito al ser los primeros Juegos olímpicos coorganizados oficialmente por dos ciudades. Más allá del deporte, Italia quiere aprovechar el evento como una plataforma para mostrar un nuevo rostro de su oferta turística.
Más de 2.900 atletas de 92 comités olímpicos nacionales compiten en los Juegos de Milán-Cortina, en los que el país anfitrión participa con una delegación de 196 deportistas. La competición se reparte entre Lombardía y Véneto, dos de las regiones más importantes del país, lo que, según las autoridades, permitirá ir más allá de los destinos tradicionales.
En declaraciones a 'Euronews', la presidenta del Ente Nacional Italiano para el Turismo, Alessandra Priante, subrayó el valor estratégico de esta fórmula. "El hecho de que esta sea probablemente la primera Olimpiada que se celebra en dos de las regiones más grandes de nuestro país será una gran oportunidad para mostrar mucho más que los principales puntos de atracción", explicó.
Priante destacó la conexión entre Milán y las sedes alpinas como una forma de reflejar la amplitud del país. "Habrá un vínculo increíble entre la ciudad y las montañas repartidas en distintas regiones, lo que nos permitirá demostrar lo amplia que es la oferta de Italia y lo bien que sabemos organizar grandes eventos", añadió.
Italia es un destino turístico por antomasia y figura habitualmente entre los cinco países más visitados del mundo, pero las autoridades creen que los Juegos pueden impulsar destinos menos conocidos. "Las Olimpiadas traerán un cambio, porque pondrán en valor lugares que nadie habría elegido fuera de los deportes de invierno para otro tipo de actividades", afirmó Priante.
Desde el organismo turístico subrayan que el reto pasa ahora por preparar todas las sedes y mantener una promoción coordinada. "A nivel central, mantenemos una promoción coherente y continua, y seguimos trabajando con todos de la mejor manera posible", concluyó la responsable, convencida de que Milán-Cortina 2026 puede dejar un legado duradero para el turismo italiano.