Ya famosas por su velocidad y comodidad, las líneas Shinkansen de Japón serán aún más lujosas este otoño con nuevas suites privadas con puertas con cierre, asientos reclinables y Wi-Fi propio.
Los famosos trenes bala de Japón estrenan una actualización de lujo.
A finales de este año, los pasajeros podrán reservar suites privadas con puertas que se cierran con llave, asientos reclinables y wifi propia, mientras las compañías ferroviarias ponen en marcha el nuevo servicio 'Supreme Class'.
El 1 de octubre, el ya de por sí cómodo Shinkansen incorporará estos compartimentos privados, que también dispondrán de aire acondicionado e iluminación regulable.
Está previsto que las suites, similares a las que se encuentran en primera clase de los aviones, estén disponibles en unos 12 trenes al día desde su lanzamiento, una cifra que aumentará hasta 30 a finales de año.
Central Japan Railway (JR Central) y West Japan Railway (JR West) anunciaron además que los compartimentos de Supreme Class deberían estar disponibles en aproximadamente el 30% de todos los trenes Tokaido Shinkansen para finales de 2028.
¿Cómo serán las nuevas cabinas?
Los nuevos espacios Supreme Class se ofrecerán en dos configuraciones distintas.
Una contará con un sofá, más espacio y capacidad para hasta dos pasajeros, mientras que la otra será más pequeña y está pensada para quienes viajan solos.
La opción más compacta llevará a los pasajeros en el Nozomi Shinkansen entre Tokio y Nagoya, y los billetes costarán 32.440 yenes (176€) por trayecto.
En la misma ruta, el compartimento más amplio costará 47.060 yenes (255€), y el segundo pasajero también tendrá que comprar un billete de tarifa básica y un billete de tren expreso limitado.
En una rueda de prensa, el presidente de JR Central, Shunsuke Niwa, afirmó que el nuevo servicio "ofrecerá mejores servicios a los clientes que buscan opciones de alta calidad".
La compañía también anunció que, a partir del próximo abril, los trenes bala ofrecerán a bordo suites semiprivadas con puertas correderas que se pueden cerrar con llave. Sin embargo, no serán espacios completamente cerrados, sino que contarán con paredes altas y más amplitud.
El diseño del asiento hará que, cuando un pasajero se recline, su carcasa exterior impida que se vea afectado el pasajero que viaja detrás.