Pese a los gestos de unidad, la UE no logró aprobar un préstamo de 90.000 millones de euros para Kiev, bloqueado por el veto del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, a las restricciones ucranianas al tránsito de petróleo.
Viktor Orbán supeditó el apoyo de Hungría a resolver la disputa que bloquea el tránsito de petróleo ruso por Ucrania a través del oleoducto Druzhba, fundamental para la seguridad energética de Budapest y Eslovaquia. 25 de los 27 líderes de la UE respaldaron el préstamo, según diplomáticos, pero se requiere unanimidad.
El presidente Volodímir Zelenski, que intervino por videoconferencia desde Kiev, criticó los retrasos reiterados y subrayó que decisiones ya acordadas siguen bloqueadas. El paquete de 90.000 millones de euros, inicialmente un compromiso del G7 de 50.000 millones ampliado para incluir ayuda a la defensa y apoyo macrofinanciero, es urgente porque Ucrania necesita los fondos a comienzos de mayo.
La Comisión Europea ha enviado expertos para abordar el problema técnico del oleoducto. Los líderes lo retomarán en su cumbre de finales de abril, en un contexto de crecientes presiones sobre el presupuesto ucraniano por los costes de la guerra y los activos rusos congelados destinados a servir de garantías de reembolso.