Ataviados con uniformes de época, recreadores mexicanos y franceses volvieron a escenificar la batalla de Puebla, con motivo del 164º aniversario de la victoria mexicana encabezada por Ignacio Zaragoza frente a un contingente francés más numeroso. La batalla, librada el cinco de mayo de 1862 contra tropas enviadas por Napoleón III, sigue siendo un símbolo de resistencia y orgullo nacional, pese a que no puso fin a la intervención francesa.
Los actos conmemorativos se concentran en Puebla, donde tuvieron lugar los combates, y cada año las recreaciones atraen a participantes y público. En Ciudad de México, la tradición está reconocida como patrimonio cultural desde 2023, lo que refuerza su papel como vínculo vivo con el pasado.
Aunque el Cinco de Mayo se celebra principalmente en Puebla, la fecha ha ido ganando visibilidad cultural en el exterior, especialmente en Estados Unidos. Las autoridades señalan que estos actos anuales ayudan a preservar la memoria histórica y a transmitirla a las generaciones más jóvenes.