Un incendio de grandes dimensiones se declaró en el centro comercial Arghavan, al oeste de la capital. Las llamas arrasaron el complejo y enviaron una densa columna de humo negro sobre la zona. El centro albergaba más de 250 tiendas y unas 50 oficinas.
La televisión estatal informó el miércoles de que 36 personas resultaron heridas en el incendio, y las autoridades advirtieron de que la cifra podría aumentar. Los equipos de emergencia trabajaron toda la noche para controlar el fuego en el edificio de siete plantas.
El suceso se sitúa entre los más mortales registrados en Irán desde el derrumbe del edificio Plasco. Las autoridades afirmaron que el incendio ha afectado profundamente a la comunidad local al darse por concluidas las labores de rescate.
Tras la tragedia, la fiscalía de Shahriar abrió una investigación para determinar el origen del incendio. Las autoridades han emitido una orden de detención contra el constructor del edificio en el marco de las pesquisas sobre posibles fallos de seguridad o negligencia. Los primeros indicios apuntan a que los materiales inflamables utilizados en la fachada podrían haber contribuido a la rápida propagación de las llamas.
Aunque en la región se producen ocasionalmente incendios industriales, el elevado número de víctimas ha provocado una rápida respuesta judicial. El Gobierno ha prometido una revisión íntegra de edificios comerciales similares para evitar otra tragedia.