El presidente de Estados Unidos afirmó que la decisión se había tomado a petición de Pakistán y de otros países, pero añadió que el bloqueo de los puertos iraníes "seguirá plenamente vigente".
Estados Unidos pausará su misión de escolta de buques comerciales a través del estrecho de Ormuz apenas un día después de empezar a hacerlo, anunció el presidente Donald Trump, citando el deseo de alcanzar un acuerdo de paz con Irán tras haberse producido "un gran progreso" en las negociaciones.
A pesar de los enfrentamientos militares en el estrecho en los últimos días, Trump dijo que "se han hecho grandes progresos" hacia un acuerdo y que la operación de escolta de buques "se pausará por un corto período de tiempo para ver si el acuerdo puede ser finalizado y firmado". El mandatario añadió que la decisión se había tomado a raíz de una petición de Pakistán y otros países, pero añadió que el bloqueo de los puertos iraníes "seguirá en pleno vigor".
La disputa sobre el tráfico marítimo a través de Ormuz, así como sobre el programa nuclear iraní, están en el centro de las estancadas conversaciones entre Washington y Teherán tras dos meses de guerra, que comenzaron con los ataques estadounidense-israelíes a finales de febrero.
El lunes, Irán disparó misiles y lanzó drones contra las fuerzas estadounidenses, mientras que Washington dijo haber atacado seis barcos iraníes a los que acusó de amenazar la navegación comercial, en la escalada más aguda desde que entró en vigor una tregua de un mes el 8 de abril.
El miércoles, la naviera francesa CMA CGM declaró que uno de sus buques había sido blanco de un ataque en el estrecho de Ormuz. "El CMA CGM San Antonio fue blanco de un ataque ayer mientras transitaba por el estrecho de Ormuz, que causó heridas a miembros de la tripulación y daños al buque", declaró la naviera en un comunicado, en el que añadía que los heridos habían sido evacuados para recibir tratamiento.
Araghchi en China
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, se encuentra en China, donde mantuvo conversaciones con su homólogo chino, Wang Yi, en Pekín. El gigante asiático sigue siendo un cliente clave del petróleo iraní, desafiando las sanciones impuestas a Irán por Estados Unidos, que trata de cercenar sus ingresos.
Wang reclamó el fin de las hostilidades en Oriente Medio y que Estados Unidos e Irán reabran el estrecho de Ormuz "lo antes posible". "China considera que debe lograrse sin demora un cese completo de los combates, que es aún más inaceptable reanudar las hostilidades y que seguir negociando sigue siendo esencial", dijo.
El viaje de Araghchi se produce días antes de que Trump también viaje a China -los días 14 y 15 de mayo- para reunirse con el presidente Xi Jinping, un viaje que ya se aplazó debido a la guerra.
Máxima presión
El martes, Trump instó a Irán a "hacer lo inteligente" y llegar a un acuerdo, diciendo que no quería matar a más iraníes. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo que Teherán seguía abierto al diálogo, pero rechazó las demandas de "máxima presión" de Estados Unidos como "imposibles".
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, afirmó que Estados Unidos "no busca pelea", pero advirtió de que cualquier nuevo ataque iraní se enfrentaría a una fuerza "abrumadora y devastadora". El jefe de la fuerza aérea de Israel, Omer Tischler, también dijo que el Ejército estaba listo para "desplegar toda la fuerza aérea hacia el este si es necesario".
Por segundo día consecutivo, Emiratos Árabes Unidos, un aliado clave de Estados Unidos en el Golfo, reportó el martes que estaba interceptando misiles y aeronaves no tripuladas procedentes de Irán, pero la afirmación fue rechazada "categóricamente" desde Teherán.
"Las Fuerzas Armadas (...) no lanzaron ninguna operación con misiles o drones", aseguró el mando militar iraní. La guerra sigue lastrando a la economía mundial a pesar del alto el fuego alcanzado el mes pasado.