La Policía israelí dispersó a los manifestantes congregados frente a la Knéset en Jerusalén tras la aprobación por los diputados de una nueva ley de pena de muerte.
La legislación permite ejecutar a palestinos condenados por atentados mortales calificados como terrorismo.
Las imágenes muestran a agentes deteniendo a manifestantes y haciendo retroceder a la multitud mientras la gente corea consignas y sostiene pancartas con mensajes como "Palestinian lives matter".
Algunos manifestantes mostraron lazos de horca simbólicos durante la protesta.
La ley ha suscitado reacciones de sus detractores, que han expresado preocupación por sus implicaciones jurídicas y por cómo se aplicará.