La Policía paquistaní destruyó campos de amapola de opio en una remota zona tribal del noroeste de Pakistán, en el marco de una operación contra el narcotráfico.
Los agentes utilizaron palos para segar y arrancar las plantas en varias hectáreas del distrito de Mohmand, cerca de la frontera afgana.
Las imágenes muestran a policías y aldeanos arrancando las plantas del suelo mientras otros observan la operación. Las autoridades señalan que la campaña pretende frenar la producción de drogas.
Sin embargo, los agricultores de la zona aseguran que dependen del cultivo de la amapola por la pobreza y la falta de servicios básicos, y advierten de que los cultivos alternativos ofrecen menores rendimientos y unos ingresos muy limitados.