Las autoridades de Uzbekistán afirman que, mediante alianzas internacionales, ya se han añadido 5.600 megavatios solares y eólicos a la red nacional, mientras las nuevas inversiones se orientan al almacenamiento de energía, la infraestructura de IA y grandes centros de datos.
Uzbekistán ha incorporado 5.600 megavatios de capacidad solar y eólica a su red nacional gracias a alianzas con promotores internacionales, mientras el Gobierno acelera las inversiones en energías renovables y en infraestructuras eléctricas.
Según el presidente Shavkat Mirziyoyev, las fuentes renovables representan ya en torno al 30% del mix eléctrico del país. Las autoridades planean elevar esa cuota al 54% para 2030, a medida que la demanda de electricidad sigue creciendo.
"A través de proyectos de inversión por valor de 35.000 millones de dólares (unos 31.000 millones de euros), la producción de electricidad se ha incrementado una vez y media, hasta alcanzar los 87.000 millones de kilovatios hora", afirmó Mirziyoyev. Los responsables explican que esta expansión busca reforzar la seguridad energética, reducir la dependencia del gas natural y respaldar el crecimiento industrial.
Proyectos de renovables y ampliación de la red
Las instituciones financieras internacionales y promotores privados respaldan proyectos de energía solar, eólica y de infraestructuras eléctricas en varias regiones del país. Uno de los proyectos más grandes actualmente en desarrollo es una planta solar en Samarcanda, respaldada por el Banco Asiático de Desarrollo.
"Cuando esté terminada, esta planta solar en Samarcanda producirá medio gigavatio de energía renovable. Esto significa que será la mayor de Asia Central", señaló Kanokpan Lao-Araya, directora de país para Uzbekistán en el Banco Asiático de Desarrollo.
"Antes recurrían mucho al gas natural y ahora quieren apostar por nuevas tecnologías, por una nueva forma de generación como la eólica y la solar", añadió. El Gobierno también invierte en sistemas de almacenamiento de energía y en proyectos de modernización de la red, concebidos para mejorar la capacidad de transporte eléctrico y la estabilidad del sistema.
Transición energética ligada a la IA y a los centros de datos
Paralelamente a la generación de energía, las autoridades están ampliando la infraestructura digital vinculada al sector, incluidos laboratorios de inteligencia artificial y grandes centros de datos. La saudí ACWA figura entre las empresas implicadas en estos proyectos.
"Estamos poniendo en marcha ahora el centro de datos de IA. Se está construyendo un centro de datos cien por cien verde en el parque tecnológico de Taskent", explicó Muhammad Abunayyan, presidente de ACWA. "A finales de diciembre o principios de enero prevemos concluir este proyecto", añadió.
Los responsables señalan que la integración de energías renovables e infraestructuras digitales está llamada a respaldar la futura demanda vinculada a la inteligencia artificial y a las tecnologías de procesamiento de datos.
Inversión extranjera y reformas económicas
Uzbekistán ha subido 14 puestos en el último Índice de Libertad Económica y ha entrado por primera vez en la categoría de economías 'moderadamente libres'. La inversión extranjera ha aumentado en los últimos años, especialmente en los sectores de la energía, las infraestructuras y la industria. Arabia Saudí se ha consolidado como uno de los principales socios del país en la transición energética.
"Iniciamos esta relación de colaboración en enero de 2021 y hoy abarca todos los sectores. Los inversores serios y comprometidos tendrán éxito. Nuestra inversión total aquí supera los 26.000 millones de dólares (22.000 millones de euros)", afirmó Abunayyan.
El Banco Asiático de Desarrollo también ha apoyado al Gobierno uzbeko en el desarrollo de marcos de colaboración público-privada y de mecanismos de financiación destinados a aumentar la participación del sector privado en proyectos de infraestructuras y energía.