Rusia busca obtener obtener inteligencia directa por parte de la Administración china sobre las negociaciones que tuvieron lugar con la delegación estadounidense hace pocos días en la capital de Asia Oriental.
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha llegado a China durante la noche de este martes para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, menos de una semana después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, concluyera su propia visita en Pekín.
El avión presidencial ruso aterrizó en la capital china, donde fue recibido por el ministro de Exteriores Wang Yi y una guardia de honor, además de por jóvenes con camisetas azul claro que agitaban banderas chinas y rusas y coreaban: "Bienvenido, bienvenido".
El gigante asiático busca mantener unas relaciones estables con Estados Unidos y preservar al mismo tiempo sus históricamente estrechos vínculos con Rusia, país que depende en buena medida de su vecino oriental desde 2022 tras iniciar su invasión en Ucrania y aislarse de Occidente. Pekín mantiene lo que denomina "una postura neutral" en el conflicto, pese a haber ampliado sus lazos comerciales con el Kremlin por las sanciones económicas y financieras impuestas por Estados Unidos y Europa a Rusia.
China se ha convertido en el principal socio comercial de Rusia desde el inicio de la guerra en Ucrania y es el mayor comprador de petróleo y gas rusos, una demanda elevada tras el estallido de la guerra de Irán, dado que los países asiáticos son los más vulnerables ante el bloqueo del estrecho de Ormuz. China también continúa suministrando componentes de alta tecnología a la industria armamentística rusa.
El Kremlin adelantó que Putin y Xi tienen previsto abordar la "cooperación económica" entre sus países, pero también "cuestiones internacionales y regionales clave". La visita coincide con el 25º aniversario del Tratado de Amistad sino-ruso firmado en 2001, hace más de dos décadas.
Yuri Ushakov, asesor de la presidencia rusa, afirmó que las exportaciones de petróleo de Moscú a China aumentaron un 35% en el primer trimestre de 2026, que Rusia es uno de los mayores exportadores de gas natural a China y un "consumidor responsable".
No hay "ninguna relación" entre las visitas de Trump y Putin, afirmó Ushakov el lunes, y señaló que el viaje del dirigente ruso se acordó con antelación, varios días después de que Putin y Xi hablaran por videoconferencia el 4 de febrero.
"La visita de Trump tenía como objetivo estabilizar la relación bilateral más importante del mundo; la de Putin busca tranquilizar a un socio estratégico", señala Wang Zichen, secretario general adjunto del centro de estudios Center for China & Globalisation, con sede en Pekín. "Para China, estas dos vías no son excluyentes", añade.
La estrecha amistad entre Putin y Xi
Putin, en un mensaje en vídeo difundido poco antes de su llegada, sostuvo que las relaciones bilaterales entre Rusia y China se encuentran en un "nivel verdaderamente sin precedentes", según informó el martes la agencia oficial china Xinhua.
Putin visitó por última vez China en septiembre de 2025 para asistir a la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghái en Tianjin, presenciar un desfile militar con motivo del 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial y mantener negociaciones con Xi.
En aquel momento, Xi calificó a su homólogo de "viejo amigo", mientras que Putin se dirigió a Xi como "querido amigo". En China, la expresión "viejo amigo" es un término diplomático muy poco frecuente que utilizan los responsables gubernamentales, en la correspondencia y los documentos oficiales del Partido, para referirse a los extranjeros bien considerados.
En abril, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, visitó Pekín y se reunió con Xi, quien calificó la relación bilateral de "preciosa" en el actual contexto internacional. Xi afirmó que China y Rusia debían reforzar y defender sus intereses compartidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló durante el fin de semana que el viaje de Putin también permitirá a Rusia recibir información directa e intercambiar puntos de vista con China sobre sus negociaciones con Estados Unidos. Está previsto que el presidente ruso se reúna con Xi Jinping este miércoles.
Durante la visita de Trump, Xi describió la relación bilateral entre Washington y Pekín como la más importante del mundo y afirmó que ambos debían verse como socios y no como rivales. Al término de la cumbre de dos días, ambos países anunciaron que trabajarían en un nuevo marco para gestionar "una relación constructiva entre China y Estados Unidos basada en la estabilidad estratégica".