La ceremonia se celebró en el monasterio de Namgyal el 27 de mayo, en presencia del Dalai Lama, monjes de alto rango y miembros de la comunidad tibetana en el exilio. Tsering fue reelegido tras obtener el 61 por ciento de los votos en la ronda preliminar de unas elecciones celebradas en 27 países.
El acto marcó el inicio de un nuevo mandato para la administración, que representa a unos 150.000 tibetanos que viven fuera de su tierra y sigue siendo una institución clave para los exiliados de todo el mundo.
En su discurso, Tsering renovó su apoyo al enfoque del Dalai Lama conocido como Vía intermedia, que busca una mayor autonomía para el Tíbet mediante el diálogo y no a través de la independencia. También instó a los tibetanos dentro del Tíbet a preservar su lengua, su religión y su identidad cultural.
La Administración Central Tibetana, con sede en India desde que el Dalai Lama huyó del Tíbet en 1959, sigue defendiendo los derechos del pueblo tibetano y rechaza las reivindicaciones chinas sobre su legitimidad. La ceremonia tuvo lugar mientras el debate sobre la futura sucesión del Dalai Lama sigue siendo una cuestión delicada entre Pekín y la dirección política tibetana en el exilio.