La protesta tuvo lugar cerca de las instituciones de la UE y reunió a activistas, defensores de los derechos humanos y miembros de una reciente flotilla con destino a Gaza. Los participantes sostuvieron que el bloque debería utilizar su influencia económica para aumentar la presión sobre Israel en un contexto de tensiones persistentes relacionadas con la guerra en Gaza y la expansión de los asentamientos en los territorios palestinos ocupados.
La manifestación fue organizada por el grupo de derechos humanos Avaaz y contó con la participación de la activista climática sueca Greta Thunberg. Los manifestantes llevaron pancartas con mensajes como "UE, deja de comprar lo que roba Israel" y reclamaron restricciones a las importaciones de productos como dátiles, aguacates y otros artículos agrícolas procedentes de los asentamientos.
El responsable de Avaaz Pascal Vollenweider afirmó que el mercado europeo otorga a la UE una capacidad de presión considerable sobre las políticas israelíes. Entre los oradores figuraba Arno Meyns, miembro de la flotilla, que aseguró haber sido detenido por las fuerzas israelíes durante una misión marítima el mes pasado.
La concentración se enmarca en una campaña más amplia que reclama una respuesta europea más firme antes de las discusiones de los líderes de la UE en Bruselas el 18 de junio.