Miles de personas se congregaron en torno a la Torre Eiffel el lunes 13 de julio, mientras un espectacular despliegue de fuegos artificiales y 1.600 drones iluminados llenaba de luz el cielo de París sobre el Campo de Marte y el Trocadero.
El despliegue se adelantó respecto a su fecha habitual del 14 de julio para que el propio Día de la Bastilla pudiera dedicarse a conmemorar el décimo aniversario del atentado con camión en Niza, que en 2016 causó la muerte de 86 personas, entre ellas quince niños, y dejó 458 heridos. El alcalde de París, Emmanuel Gregoire, tomó la decisión junto al presidente Emmanuel Macron.
Macron tiene previsto encabezar el martes, como presidente, su décimo y último desfile del Día de la Bastilla, acompañado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, antes de que Francia se enfrente a España esa misma noche en la semifinal del Mundial. La festividad del 14 de julio recuerda la toma de la Bastilla en 1789, que desencadenó la Revolución Francesa.