Los ataques a la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y el intercambio de acciones militares entre Estados Unidos e Irán alimentan el temor a una escalada del conflicto en el golfo Pérsico.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán se intensificó de forma brusca durante la noche, con ataques contra buques comerciales, operaciones militares renovadas y un temor creciente a que los combates se extiendan por todo el golfo Pérsico.
El episodio más grave se produjo en el estrecho de Ormuz, donde Emiratos Árabes Unidos aseguró que dos de sus petroleros fueron alcanzados por misiles de crucero iraníes mientras atravesaban esta vía marítima estratégica.
Un tripulante indio murió y otros ocho resultaron heridos después de que ambos buques se incendiaran. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos calificó el ataque de "una clara vulneración del Derecho internacional" y aseguró que se reserva el derecho a adoptar cualquier medida necesaria para proteger sus intereses.
Estados Unidos también ha intensificado su campaña militar en Oriente Medio. El Mando Central estadounidense informó de que llevó a cabo una operación de cinco horas en el sur de Irán, en la que atacó varios objetivos.
Irán asegura que ha respondido atacando un buque de guerra estadounidense y posiciones militares norteamericanas en Baréin y Kuwait. Jordania indicó asimismo que interceptó cuatro misiles iraníes que penetraron en su espacio aéreo durante la noche.
El bloqueo naval de Estados Unidos
El último intercambio se produce antes de un nuevo bloqueo naval de Estados Unidos, que está previsto que empiece el martes a las 20:00 GMT y que afectará a los barcos que viajen hacia y desde puertos iraníes, mientras permitirá que el resto del tráfico comercial continúe atravesando el estrecho de Ormuz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la medida en las redes sociales, afirmó que Estados Unidos se convertiría en el "guardián del estrecho de Ormuz" y propuso aplicar un recargo del 20% a la carga comercial que utilice esta vía marítima.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, rechazó la pretensión estadounidense sobre esta ruta estratégica, insistió en que Irán siempre ha sido, y seguirá siendo, el guardián del estrecho. No obstante, coincidió en que quien garantice el paso seguro por estas aguas debe ser compensado.
Temor a un conflicto regional más amplio
El estrecho de Ormuz sigue abierto, pero por él transita en torno a una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, lo que lo convierte en uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Con los buques comerciales ahora bajo ataque, los países vecinos cada vez más implicados en los combates y las operaciones militares expandiéndose por todo el golfo, crece la preocupación de que cada nuevo intercambio aumente el riesgo de un conflicto regional mucho más amplio.