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Khashoggi, víctima preferida del Ejército de 'trolls' de Arabia Saudi

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Khashoggi, víctima preferida del Ejército de 'trolls' de Arabia Saudi

Khashoggi, víctima preferida del Ejército de 'trolls' de Arabia Saudi
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El periodista saudí Jamal Khashoggi, que según todo indica fue salvajemente asesinado en la embajada de Arabia Saudí en Estambul, era uno de los objetivos de las "moscas electrónicas", los trolls a sueldo de Riad.

En una entrevista con el equipo árabe de euronews su amigo Omar Abdelaziz, exiliado en Canadá, nos explica que estaba en contacto de forma casi diaria con el periodista. Ambos estaban trabajando en un proyecto para crear un ejército de "abejas electrónicas" en Internet, para contrarrestar las campañas llevadas a cabo por las "moscas electrónicas", los trolls que manejan las redes sociales al servicio del reino saudí.

El periodista asesinado envió 5.000 dólares a Abdelaziz para apoyar le creación de este ejército de voluntarios. Unos días antes de su "desaparición" en el consulado saudí en Turquía Khashoggi tuiteo que "las abejas estaban en camino".

Khashoggi conoc´´ia bien los métodos de este ejército de moscas, según revela una investigación del diario The New York Times. Su teléfono amanecía lleno de notificaciones y amenazas de los trolls saudíes, hasta tal punto que algunos de sus amigos se preocupaban por su salud mental.

La investigación del Times revela que Arabia Saudí intentó meter los tentáculos en la red social Twitter, muy influyente en el mundo árabe, intentando que un empleado saudí de la compañía espiara cuentas de opositores.

Todavía es muy pronto para establecer un lazo, lo que es seguro es que el régimen saudí ha despedido al "cerebro" de este Ejército de Trolls, Saoud al Qhatani, conocido como el "Señor de las Moscas" o incluso como el Steve Bannon saudí, por su papel en la nueva estrategia del príncipe Mohammed bin Salmán.

Al Qhatani es uno de los 18 detenidos tras el escándalo del asesinato de Khashoggi.

Según las fuentes consultadas por el Times se trata de una oficina en la que se gestionan decenas de cuentas de Twitter, tanto para acosar a los oponentes como para inundar la conversación con noticias favorables al régimen saudí.

Conocíamos relativamente bien el funcionamiento de los "trolls rusos", pero el asesinato de Khashoggi ha sacado a la luz la existencia y los métodos de estas 'moscas saudíes'.

El Washington Post, el periódico para el que trabajaba Khashoggi en la última época, destacaba la semana pasada el papel que han tenido los trolls saudíes desde la "desaparición" del periodista, inundando el debate con mentiras e insultando a los opositores.

"Se puede establecer una correlación entre la cantidad de cobertura negativa de la prensa y el ritmo de sus actividades [en línea]", explicó Marc Owen Jones, investigador y profesor de la Universidad de Exeter que ha seguido el fenómeno desde 2016. "Tienen que trabajar más duro cuando están haciendo control de daños."

Y sin duda, los gestores de la comunicación saudí, nunca, o pocas veces se han enfrentado a un caso tan complicado y escandaloso.

El Ministerio de Exteriores saudí ha publicado un tuit con el pésame de los líderes a la familia del periodista asesinado, que no ha hecho más que atizar las iras de los internautas indignados por este crimen.

En otra publicación han prometido que los culpables serán castigados, explicando que el príncipe no sabía nada de la operación y que nunca habría permitido algo así.