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Los ecologistas en pié de guerra contra las minas de lignito en Alemania

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Los ecologistas en pié de guerra contra las minas de lignito en Alemania

 REUTERS/Wolfgang Rattay
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Unos 2.000 activistas prosiguieron hoy su acampada contra las extracciones a cielo abierto de lignito en las inmediaciones del bosque de Hambach (oeste Alemania), tras pasar la noche junto a las vías del tren para bloquear los transportes ferroviarios hacia esas minas.

La Fiscalía de Aquisgrán ha abierto diligencias por alteración del orden público contra unos 400 manifestantes que a lo largo del sábado participaron en cortes de carreteras y vías ferroviarias, informa la televisión pública regional WDR.

Las acciones del fin de semana contra los transportes hacia una planta del consorcio energético RWE habían sido convocadas por la plataforma "Ende Gelände" ("Final del terreno") y a lo largo del sábado participaron en ellas unas 10.000 personas.

Los bloqueos se iniciaron a primera hora del ayer, cuando un grupo de unas cuarenta personas tomaron una excavadora en la mina de Hambach, mientras que cientos de activistas trataron de ingresar en la misma hasta quedar retenidos por la policía.

A lo largo de la jornada se sucedieron otras acciones de bloqueo de vías ferroviarias y cortes de carretera, lo que afectó el tráfico rodado en toda la región.

Diversas organizaciones ecologistas reactivaron a mediados de septiembre su campaña para impedir las talas de árboles del milenario bosque de Hambach, tras recibir la orden de desalojo de las 80 casetas de madera que grupos de activistas mantenían entre los árboles desde 2012.

Poco después vieron refrendadas sus aspiraciones con una sentencia del Tribunal Superior de lo Contencioso-Administrativo de Münster por la que se suspendía de forma temporal las talas forestales en la región.

Los bosques de Hambach se extendían hasta los años 80 por unos 85 kilómetros cuadrados, la mitad de los cuales han sido ya explotados por el consorcio, que estima hay aún 2.500 millones de toneladas de lignito por extraer.

Para los ecologistas y parte de la ciudadanía de la región, la deforestación es, además de un desastre ecológico, resultado de la mala gestión a escala de todos los poderes -del Gobierno federal y del estado federado- de la llamada transición energética, derivada de la decisión del Ejecutivo de la canciller Angela Merkel de cerrar las plantas nucleares.

El "apagón nuclear" y adiós a esa fuente de energía se decidió en 2011, bajo el impacto de la catástrofe de la central japonesa de Fukushima; de forma que el último reactor debería desconectarse de la red eléctrica en 2022.

Esa decisión conllevó la ralentización de los planes alemanes de abandono del carbón y también del fin de las subvenciones a esas extracciones.

Las minas de la vecina cuenca del Ruhr, antigua zona minera alemana, han ido cerrando, con los correspondientes efectos en el mercado laboral de la región, empobrecido por el desmantelamiento de las minas.

El pasado jueves, miles de trabajadores se movilizaron en contra del cierre de las últimas plantas mineras y reclamando el mantenimiento de sus puestos de trabajo. EFE