Última hora

Última hora

Paris amanece con la resaca del Día del Trabajo

Paris amanece con la resaca del Día del Trabajo
Tamaño de texto Aa Aa

Y después de que ardiera París, toca depurar responsabilidades. Gobierno y sindicatos se echan culpas mutuamente de los disturbios que se produjeron el miércoles durante el Día del Trabajo. Los segundos creen que la policía se sobrepasó en su actuación durante las protestas mientras que las autoridades consideran que determinados grupúsculos se han vuelto incontrolables.

Lo cierto es que, pese a las medidas preventivas que se habían tomado, la capital francesa no pudo evitar, de nuevo, la imagen casi de un campo de batalla. Cerca de quinientas tiendas habían cerrado, pero los actos vandálicos provocaron la rotura de cristales. Unas trescientas personas fueron detenidas.

Algunos de los hechos que se produjeron fueron especialmente preocupantes. Uno de ellos fue la irrupción de un grupo de manifestantes en la facultad de Medicina y en el hospital de Pitié-Salpêtrière. Allí intentaron entrar a la unidad de cuidados intensivos. Tras el aviso, las fuerzas de seguridad llegaron al lugar y arrestaron a treinta personas.

El ministro de Interior. Christophe Castaner, denunció los hechos y las heridas sufridas en la cabeza por uno de los de agentes en el momento de su intervención, además de responsabilizar a grupos anticapitalistas de extrema izquierda.

No obstante, las escenas que se vivieron en París no empañan la celebración de la festividad en otras zonas del país. Unas 240 concentraciones en todo el territorio reunieron a más de 300.000 personas en un entorno de absoluta tranquilidad para denunciar lo que los sindicatos denominan un "colapso social".