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Austria recupera el tren nocturno europeo

Austria recupera el tren nocturno europeo
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Los trenes nocturnos han desaparecido en casi toda Europa, pero en Austria han vuelto, con éxito, desde la adquisición de parte de las líneas nocturnas de Deutsche Bahn a finales de 2016. Y muchos lo eligen por la comodidad. "El confort es muy agradable. Es ideal", destaca una viajera.

1,4 millones de clientes en toda Europa utilizaron el servicio nocturno del Ferrocarril Federal Austríaco en 2017, 1,6 millones el año pasado. La compañía está ampliando su oferta. Desde diciembre, los "Nightjets", como se les llama, conectan Viena y Berlín. Ya llegaban a Milán, Hamburgo, Düsseldorf o Zurich.

El precio del billete es bastante alto. El viaje en cabina individual (con sábanas y desayuno) de Viena hasta Roma cuesta 110 euros solo la ida. El vendedor de billetes Stephan Buchmayer lo justifica en que "viajas y tienes una habitación. Es como conducir y tener un hotel gratis".

Billetes caros y escasa inversión es la receta para convertir el negocio deficitario de Deutsche Bahn en un nicho lucrativo. Con vagones renovados, no se puede esperar una habitación de tres estrellas.

"Estoy aquí por curiosidad, pero si hubiera sabido que estaba tan cerca, nunca habría tomado el tren", cuenta un pasajero. Otra pareja con un bebé explica que para ellos "la alternativa es el avión y habría sido complicado. Con el equipaje, para el pequeño, no es práctico, hay que pagar suplementos".

El factor ecológico es otro argumento cada vez más importante que motiva a los clientes a cambiar al ferrocarril: su balance de CO2 es mucho mejor que el de los aviones. "Hoy en día, es un factor muy importante para vivir un poco más verde y para proteger y salvar el medio ambiente", asegura un jóven. Otro destaca que nunca había tenido una experiencia así en un avión.

Sentirse bien también es fundamental, sobre todo porque la puntualidad no es el fuerte de este servicio. Con tres horas y media de retraso, este tren llega a la Ciudad Eterna. 17 horas de Viena a Roma que en avión no habrían llegado a dos.